En esta noticia
El justicialismo bonaerense sigue en estado de tensión y las negociaciones se apuran para evitar una peligrosa interna que desnude puntos irreconciliables entre los sectores, pero, por ahora, no se llegó a un acuerdo.
Entre quienes se sientan a la mesa hay optimistas, pesimistas, acuerdistas y rupturistas, pero —por encima de todo— saben que lo que está en juego es algo más que una silla en un órgano de conducción partidaria.
Todos afirman buscar una solución pacífica para encontrar al sucesor de Máximo Kirchner, pero, por debajo, también existen actores que presionan por ir a una interna que dirima “quién manda” en el peronismo.
La idea de ir a las urnas se enfrenta a dos inconvenientes. El primero, de carácter material, y que se resume en quién pagará un comicio en la provincia más extensa para garantizar que voten miles de afiliados.
El otro es que, hoy por hoy, los actores con poder de decisión creen que la puja podría ser casi fratricida.
Como contraparte, un acuerdo de cúpulas vuelve a patear para adelante la interna por la conducción partidaria que, más temprano que tarde, reaparecerá, ya sea en la Legislatura bonaerense o en el armado de 2027.
Máximo Kirchner y Axel Kicillof siguen minuto a minuto las negociaciones, pero han designado delegados.
El gobernador confió su representación en Gabriel Katopodis, Mariano Cascallares, Verónica Magario y Andrés Larroque.

Los tres primeros son exintendentes de populosos distritos bonaerenses, que han sabido tratar con el kirchnerismo en los últimos 20 años. El “Cuervo”, actual ministro de la Comunidad, es un exsecretario general de La Cámpora, agrupación de la que se alejó en medio de un agrio debate. Una fuente afirma que allí, además, podrían estar algunos de los nombres que busquen suceder a Kicillof en 2027.
El equipo de Máximo Kirchner está integrado también por dos intendentes, Mariel Fernández y Leonardo Nardini, a los que se suma Facundo Tignanelli, el hombre clave del camporismo en la Legislatura bonaerense y un probable rival para disputar la intendencia de La Matanza.

Hay un nombre más, el del intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, que, si bien es calificado por el axelismo como “satélite kirchnerista”, es valorado como una persona de diálogo.
Globos de ensayo
En las últimas horas del martes corrió con fuerza la versión de un acuerdo sellado entre las partes pero los voceros del kicillofismo salieron a desmentirlo afirmando, despectivamente, que se trataba de “un globo de ensayo”.
“No hay ningún acuerdo. En los últimos días han surgido voces de diferentes sectores que proponen que Axel asuma la presidencia del partido como instancia superadora, como una propuesta que generaría un amplio consenso. Por ahora es solo eso”, señaló una fuente confiable del axelismo.
Otro vocero señaló que, por primera vez, por estas horas “hay una propuesta concreta que se está estudiando”, pero evitó brindar detalles.
La versión más optimista que recogió El Cronista es una que habla de un “buen trabajo” y que confía en la llegada a buen puerto “como ya sucedió en las negociaciones anteriores.
“Somos los mismos que trabajamos el 7 de septiembre, con 3 leyes clave en la Legislatura, ahora esto. Todo salió bien, esto también”, cerró.
¡Queremos conocerte!
Registrate sin cargo en El Cronista para una experiencia a tu medida.















