

El arranque del segundo trimestre de 2026 pone a prueba la resistencia del bolsillo. Tras un primer bimestre donde la inflación amagó con dar tregua, pero terminó consolidándose por encima de lo esperado, los sindicatos salieron a rediscutir sus acuerdos.
Con el IPC de febrero en 2,9%, cualquier paritaria que no roce el 3% mensual ya empieza a perder terreno.
En este escenario, los salarios de marzo que se cobran en los primeros días de abril vienen con novedades. Algunos gremios apostaron a las sumas fijas para “inflar” el neto, mientras que los sectores más fuertes mantienen el blindaje del ajuste automático.
Camioneros: el peso de la suma fija
El gremio conducido por Hugo Moyano aplicó una estrategia mixta para evitar el achatamiento de las escalas. Para los haberes de marzo (que se perciben ahora), el aumento fue del 2%, pero el dato clave es la suma fija no remunerativa de $ 53.000.
- Abril: 1,8%
- Mayo: 1,7%
- Junio: 1,6%
- Julio y agosto: 1,5% mensual.
Un punto fundamental para los trabajadores del sector: a partir de este mes, unos $ 49.471 de esa suma fija pasan al sueldo básico, lo que tracciona automáticamente adicionales como antigüedad y presentismo. Además, el cobro de la última cuota del bono anual terminó de redondear un marzo con mayor aire en el bolsillo.

Estaciones de servicio: 8% y revisión inminente
El gremio de SOESGYPE, liderado por Carlos Acuña, cerró un acumulado del 8% repartido entre febrero y marzo. Este esquema impacta de lleno en las liquidaciones de abril.
Sin embargo, el acuerdo es corto. A mediados de este mes las partes volverán a verse las caras. La intención de los estacioneros es clara: no permitir que la inflación del trimestre licúe el aumento conseguido. El foco estará puesto en renovar el convenio para el CCT 488/07.
UTEDYC: el efecto acumulativo roza el 10%
Los trabajadores de entidades deportivas y civiles (clubes, gimnasios, fundaciones) son los que presentan uno de los números nominales más atractivos para el primer tramo del año. UTEDYC pactó un 3% en marzo y un 3,5% en abril.
Al ser incrementos acumulativos, la suba real respecto a los sueldos de enero se posiciona cerca del 10%. Esto beneficia a un universo amplio de trabajadores, aunque el sector advierte que la caída del consumo en clubes de campo y gimnasios podría tensar la discusión en la segunda mitad del año.
La “élite” salarial: el ajuste automático por IPC
Mientras la mayoría de los gremios rema mes a mes, un grupo selecto mantiene la “cláusula gatillo” de actualización mensual. Es el caso de:
- Bancarios: siguen replicando el IPC del mes anterior. Con esto, el básico inicial (sumando participación en ganancias) ya perforó el techo de los $ 2.180.000.
- Químicos y Telefónicos: mantienen esquemas similares que garantizan que el salario no pierda contra la góndola, independientemente de si la inflación se acelera o se estanca.
¿Sueldos ganadores o empate técnico?
Si comparamos estos acuerdos con la inflación proyectada, se ve una tendencia: el Gobierno intenta instalar un “techo” de referencia cercano al 2% mensual, pero la realidad de los precios (impulsada por tarifas y servicios) está obligando a los gremios a buscar atajos como las sumas fijas.

Si sos trabajador de estos sectores, revisá bien tu recibo de sueldo. Las sumas no remunerativas suelen ser un alivio inmediato, pero no impactan en el aguinaldo ni en las jubilaciones, un reclamo que empieza a ganar fuerza en las bases sindicales de cara a las paritarias de invierno.















