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Carlos Melconian participó de una entrevista con Luis Novaresio que se emitió por A24. En un anticipo al que accedió El Cronista, el exfuncionario dejó abierta la puerta a una eventual candidatura presidencial y cuestionó duramente la gestión de Javier Milei.

Consultado sobre una posible postulación, Melconian fue directo: “Es la vocación. Siempre hay que tener programa”. La frase sintetiza su postura: antes de hablar de candidaturas, hay que construir un esquema sólido de gobierno.

“Estamos trabajando para tener un programa”, agregó, y precisó que ese trabajo lo lleva adelante junto a “un grupo de personas que siempre acompañan y que se va a ir uniendo”. Lo otro, dijo, “se verá”.

El economista marcó límites claros sobre cómo aspiraría a llegar al poder. “Hay veces que me gustaría llegar, pero tiene que ser como vos lo pensaste, no entregando bandera”, afirmó. Y explicó las consecuencias de lo contrario: “Si entregás bandera y llegás, después decís: ‘¿Ahora para qué lo quiero sino es como lo pensé?’”

Para Melconian, la credibilidad es el eje central de cualquier proyecto político viable. “Tiene que volver a tener crédito la palabra. Tener un programa es clave, llevarlo a cabo y negociar. Acá son siempre los mismo diez”, sostuvo.

Pese a sus críticas al Gobierno, no cerró la puerta a un acercamiento con Milei. Ante la posibilidad de ser convocado, fue tajante: “Si me llama, voy”. Y proyectó hacia adelante: “Me imagino el posmileísmo manteniendo ideas capitalistas occidentales de libre mercado, sin retroceder del rumbo”.

Su evaluación de la política económica del gobierno

Al analizar la gestión actual, Melconian fue contundente sobre la brecha entre las promesas y los hechos. “¿Cuánta distancia hay entre lo que dijo que iba a hacer Milei? Muchísima”, disparó. Y remató: “No hizo lo que dijo en campaña que iba a hacer”.

El economista apuntó especialmente contra el estilo del Presidente. “El problema es que lo exacerbó tanto Milei, fue a un extremo, que lo contaminó o lo prostituyó al capitalismo occidental”, señaló. Ese corrimiento, según él, afectó la credibilidad del rumbo.

Sobre las promesas más emblemáticas del oficialismo, fue lapidario. “Toda lo de ‘cierro el Banco Central’ y ‘mato a la casta’ no ocurrió”, sostuvo. Aunque rescató algo positivo: que la realidad desmitifica ciertos planteos.

“Es bueno que pasen estas cosas, para que la gente vea que no se mea agua bendita y que la casta está ahí. Todos saben quiénes son”, afirmó.

En el plano macro, definió el escenario actual con una sola palabra: “Estamos en estanflación. Estamos en inflación con estancamiento”. También cuestionó el financiamiento: “Me hace ruido el monto de los créditos del Banco Nación”.

Apuntó además contra los sectores cercanos al oficialismo: “Estos pibes soberbios que se retuitean y se hablan entre ellos terminaron en el Nación pidiendo un crédito”. Sobre el tipo de cambio, descartó una devaluación inmediata. En cambio, trazó una hoja de ruta gradual: “Cuando hayas arreglado los precios relativos y la inflación sea de 25 anual, lanzás un plan de estabilización”.