A un año de las elecciones, el tablero político se mueve. El Gobierno celebra reformas aprobadas en el Senado, pero el humor social no acompaña. La Casa Rosada defiende la reelección de Milei; Bullrich habla de que “el proyecto” sea reelecto. Nadie define aún cómo se ordenará la oferta electoral.
En ese contexto, las encuestas miden qué pasaría si las votaciones fueran hoy. Zuban Córdoba relevó 2000 casos online entre el 16 y el 19 de septiembre: los números muestran un presidente desgastado, pero un espacio libertario que resiste.
Del pico de 48% al piso de julio: la imagen de Milei vuelve a caer
La aprobación de Milei tocó su techo en diciembre de 2025, con 48,8%, según el evolutivo de Zuban Córdoba. Desde entonces, la curva solo bajó. En febrero ya estaba en 45,6% y, en marzo, cayó por debajo del 40%.
El piso llegó en julio: 33,4% de aprobación y 65,3% de desaprobación. Fue el mes de la crisis de Adorni, que terminó con la renuncia del funcionario tras una seguidilla de problemas. Entre abril y julio, el Gobierno se movió en un rango estrecho, siempre cerca del 34%.
Agosto trajo un respiro. La aprobación subió a 36,8% y la desaprobación bajó a 62,3%. Parecía el inicio de una recuperación, pero no se sostuvo. Septiembre cortó esa mejora. La aprobación retrocede a 35,3% y la desaprobación sube a 63,6%, 1,3 puntos más que en agosto.
El informe suma un dato nuevo que incomoda al oficialismo
Milei aparece con 36,1% de imagen positiva y 61,8% de negativa. Queda por debajo de Kicillof (45%) y de Cristina Fernández de Kirchner (42%), los dos peronistas mejor ubicados.
El dato más nuevo viene desde adentro. Patricia Bullrich tiene 37,6% de imagen positiva, 1,5 puntos más que Milei. Pertenece a su mismo espacio y lo supera. Su rechazo también es menor: 59,9% contra 61,8% del Presidente.
Otras mediciones apuntan en la misma dirección. La encuesta ESPOP de septiembre ubica a Bullrich primera en imagen positiva, con 34%, un punto por encima de Milei. Explanans registró la peor evaluación de gestión de la serie, con 58,2% de valoración negativa.
Potencial de voto e intención por espacio: LLA resiste
Cuando se mide el potencial de voto, la distancia se achica, pero Milei sigue atrás. En la versión agrupada, el 38% dice que lo votaría y el 59,1% que nunca lo haría. Lo superan Kicillof (46,6%), Cristina (43,7%), Bregman (40,2%) y Massa (39%).
Hay un matiz importante. Entre quienes lo votarían seguro, Milei logra 26,6%, casi al nivel de Cristina (26%) y detrás de Kicillof (29,1%). Es un núcleo duro sólido. Pero su ventaja se diluye en el resto: solo 11,4% dice que probablemente lo votaría, contra 23,2% de Bullrich.
En el techo electoral, Milei (38%) y Bullrich (37,8%) quedan prácticamente empatados. Ella tiene menos votantes seguros, pero también menos rechazo: 57% contra 59,1%. La senadora crece justamente donde el Presidente muestra un límite.
El dato del espacio: cómo cambia la intención de voto
La foto mejora cuando se pregunta por espacios y no por nombres. Con el abanico completo de opciones para 2027, el peronismo marca 34% y La Libertad Avanza 30,1%. El PRO suma 5,8%, el Frente de Izquierda 4,6% y 14,6% elige otras opciones.
En el escenario de opciones reducidas, la competencia se aprieta. El peronismo logra 35,9% y LLA 35,1%: una diferencia de 0,8 punto, muy por debajo del margen de error. El Frente de Izquierda tiene 6,4% y el 22,6% todavía no sabe. La intención de voto libertaria casi coincide con la aprobación de gestión (35,3%).
Esa resistencia guarda relación con el discurso que Bullrich hace público desde hace días. La senadora habla de reelegir el modelo antes que un nombre propio. Esta semana, en el Coloquio de IDEA, pidió “mayor velocidad para que el proyecto pueda reelegir” en 2027.
La condición para que LLA conserve competitividad es clara: que la elección se juegue entre modelos y no entre personas. Si se vota por nombres, Milei arranca atrás. Si se vota por espacios, el oficialismo llega a un empate técnico con el peronismo. La campaña de 2027 ya discute esa diferencia.