

La inflación en la Ciudad de Buenos Aires marcó una variación mensual del 3% en marzo, 0,4 p.p. por encima del dato de febrero. De esta forma, según informó el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (IDECBA), CABA acumula un aumento de precios del 8,9% en el primer trimestre del año y una variación interanual del 32,1%.
Con el 3% de marzo, el IPC porteño marcó una nueva suba (0,4 p.p) tras la caída de 0,5 p.p. en febrero, cuando pasó del 3,1% de enero a 2,6%, el primer descenso desde agosto 2025.
Se trata de una mala noticia no solo para Jorge Macri, sino también para el Gobierno Nacional. Es que, pese a que las canastas son distintas, el dato de CABA se considera un precursor del de Nación, el cual el INDEC publicará el próximo martes para todo el país.
Milei y compañía se encuentran expectantes respecto a si marzo marcará una nueva suba contra el 2,9% de febrero, o si el IPC finalmente volverá a la baja tras nueve meses de subas, desde junio del 2025.
En este sentido, los analistas y las principales consultoras de la City creen que el dato de marzo se ubicará entre el 2,7% y el 3%.
El número estará impulsado por el aumento de los combustibles, consecuencia de la suba del petróleo por la guerra en Medio Oriente, y también, como suele ocurrir en marzo, por el comienzo del ciclo lectivo.
Inflación de CABA: rubro por rubro, cómo se movieron los precios en la Ciudad en marzo
Volviendo a CABA, entre los sectores con mayores subas “Educación” lideró las subas de marzo con más del doble del nivel general: un 8,6% que se explica por la típica estacionalidad del inicio de clases en marzo, cuando los colegios e instituciones educativas aumentan sus cuotas.
En base a su mayor preponderancia en la canasta que utiliza el IDECBA, un 80% de la suba del Nivel General en marzo se explica por cinco rubros: Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, Transporte, Alimentos y bebidas no alcohólicas, Educación y Salud.
Es que, detrás de Educación, Transporte dobló el promedio con un 6% de aumento mensual. Aquí impactó con fuerza la suba de los precios de los combustibles a raíz del conflicto en Medio Oriente, que disparó la energía a nivel global, al igual que los aumentos de colectivos.
Mientras tanto, Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles superó el Nivel General levemente con un 3,2%. Esto se debe a “las subas en los valores de los gastos comunes por la vivienda y de los alquileres, junto con alzas en las tarifas residenciales del servicio de electricidad y de suministro de agua".
Aunque tanto Alimentos y Bebidas -con carnes a la cabeza- como Salud -suba de prepagas- se ubicaron por debajo del Nivel General (2,6% y 2,4%, respectivamente), su peso en la canasta porteña es relevante, con incidencias de 0,45 p.p. y 0,21 p.p. al total.
Al analizar el IPC porteño por agrupaciones secundarios, se desprende que los aumentos se enfocaron más en los Servicios (3,1%) que en los Bienes (2,8%).
Según detalla el informe del IDECBA, la dinámica de estos últimos en marzo 2026 “respondió fundamentalmente a los incrementos en los precios de los alimentos (principalmente carnes) y, en menor medida, a los aumentos en los valores de los combustibles y lubricantes para vehículos de uso del hogar y de las prendas de vestir”.
Por su parte, “el comportamiento de los Servicios reflejó principalmente las subas en las cuotas de los establecimientos de educación formal y en los precios de los restaurantes, bares y casas de comida”.
La diferencia más profunda aparece al analizar la dinámica de Estacionales vs. Regulados: es que, mientras el primer subgrupo cayó un -4,5%, el segundo subió un 6,5%.
La caída de los bienes y servicios Estacionales se explica principalmente por las bajas en las tarifas del alojamiento en hoteles, en los valores de los paquetes turísticos y en los precios de los pasajes aéreos con el fin de la temporada alta de verano.
En contraste, regulados dobló al Nivel General a raíz de las subas de las cuotas escolares en primer lugar, seguido por la corrección del boleto de los colectivos. También impactaron los aumentos en el precio de los combustibles para vehículos de uso del hogar, en las tarifas residenciales del servicio de electricidad y en los valores de las cuotas de la medicina prepaga.















