

Julio Cordero defendió la reforma laboral que impulsa el Gobierno y abordó dos de los puntos más polémicos que generan resistencia en el Congreso: la reducción del impuesto a las Ganancias y la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL).
En diálogo con radio El Observador, el secretario de Trabajo argumentó que las críticas a estos aspectos responden más a motivaciones políticas que técnicas y que la Argentina necesita estas transformaciones para generar empleo registrado.
Cordero aclaró que el tema de Ganancias no pertenece estrictamente al ámbito laboral, pero lo defendió como parte de la plataforma electoral con la que Milei ganó las elecciones. El funcionario sostuvo que el Presidente prometió reducir la carga tributaria manteniendo el equilibrio fiscal, y que cuestionar esta medida equivale a cuestionar el voto de millones de argentinos.
Cuando se le planteó que no toda la población votó a Milei, Cordero respondió, con ironía, que quienes se oponen a la baja de impuestos pueden acercarse a pagar de más si así lo desean, aunque reconoció que en definitiva todos deben acordar políticas comunes. El funcionario vinculó este debate con el problema estructural del empleo no registrado, señalando que anteriores gobiernos, incluido el kirchnerismo, nunca lo solucionaron.
Reforma laboral: el problema del FAL
El Fondo de Asistencia Laboral representa uno de los ejes centrales de la reforma y concentra las mayores controversias. Diputados y senadores dialoguistas, así como gobernadores, advierten que el 3% que requerirá para su funcionamiento, desfinanciará el sistema de seguridad social.
Cordero rechazó enfáticamente esta visión y explicó que el FAL surge de una detracción del 3% que no beneficia directamente al empleador, sino que se acumula en un fondo específico. El mecanismo busca principalmente ayudar a las pymes y facilitar la incorporación de jóvenes y nuevos trabajadores al mercado laboral formal.
El funcionario describió cómo funcionaría este fondo en la práctica. Cuando un trabajador consigue un mejor empleo y desea cambiar de trabajo, podrá recurrir a estos recursos acumulados para negociar su salida sin generar conflictos.
En esa línea, destacó que incluso incorporaron la posibilidad de utilizar el fondo en casos de desvinculación por mutuo acuerdo, lo que permitiría que el empleado reciba algo por su antigüedad aunque no sea el 100% de la indemnización tradicional. Esta flexibilidad apunta a transformar las relaciones laborales conflictivas en vínculos más colaborativos.

Cordero contrastó este esquema con la situación actual, donde muchos trabajadores que desean irse de una empresa pero no reciben el pago de indemnización terminan trabajando a desgano o directamente abandonan sus puestos.
También mencionó los casos dramáticos de empresas que quiebran y dejan a sus empleados acampando en las puertas reclamando indemnizaciones que nunca llegarán. Según él, el FAL busca evitar precisamente estas situaciones.
Finalmente, reconoció que existe un sindicalismo sano que negocia responsablemente, aunque admitió que no siempre resulta visible porque la atención mediática se concentra en los conflictos.














