La inflación de febrero marcó un 2,9% mensual y fue el noveno mes en el que no se registró una desaceleración del índice de precios. En la variación interanual, la marca fue de 33,1%, marcando el cuarto mes consecutivo de aceleración de esta medición. En lo que va del año, el índice acumula un 5,9% de aumento.
El impulso en febrero lo dio el segmento de vivienda, que trepó 6,8%, explicado por la suba de las tarifas, principalmente del gas. Inmediatamente le siguieron los alimentos (3,3%), signados por la suba de la carne en el mes, que marcó subas de hasta 8% en el mes. En el sentido contrario, prendas de vestir y calzado no registró variación de precios en el mes.
La inflación núcleo, indicador que elimina los factores estacionales y regulados para obtener una medición con menor volatilidad, mostró una aceleración respecto de enero (2,6%) y en febrero alcanzó el 3,1%.
Todas las regiones del país, salvo el Gran Buenos Aires, tuvieron variaciones por encima del 3% en el nivel general para el mes, con gran incidencia de alimentos y tarifas.
En lo que va del año, los alimentos suman un aumento del 8%. Este rubro es aún el que tiene mayor peso dentro de la canasta con la que se releva la inflación, ya que el Gobierno decidió no aplicar la actualización de la canasta en base a los consumos de los hogares de 2017/2018, donde cobran mayor relevancia dentro del total el gasto en servicios.
Los gastos del hogar, dentro de los que se consideran las tarifas, acumulan una suba del 10% en los primeros dos meses del año, casi el doble que el nivel general. De haberse aplicado la nueva canasta, desde Vectorial y el Instituto Argentina Grande estimaron que la inflación mensual habría sido de 3,1%.
Marzo caliente
El conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel sumó volatilidad al precio del petróleo en los mercados internacionales. Previo al conflicto, el barril de crudo brent cotizaba a u$s 72. La jornada siguiente comenzó con subas a más de u$s 80 y alcanzó a tocar los u$s 120 para retroceder rápidamente por el mayor caudal de barriles ofrecido por el G7 y la promesa de un pronto fin del conflicto. El barril opera en torno a los u$s 100, mientras que Irán atacó seis buques petroleros en el estrecho de Ormuz y anticipó un barril en u$s 200.
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, advirtió que de mantenerse estos niveles en el petróleo, podemos esperar que se registre un aumento de 40 puntos básicos en la inflación global.
En el plano local, por cada dólar que sube el barril implica un aumento en surtidores de entre 1% y 1,2% en surtidores, estimó el exsecretario de Energía, Emilio Apud, en Now 97.9. Florencia Iragui, economista de LCG, explicó que el combustible pondera un 4% dentro del total nacional de la inflación, por lo que el aumento en surtidores se verá en la medición. Sobre el impacto de la volatilidad del brent, sumó: “No se puede saber en qué cantidad se traslada, ni si es inmediato o hay margen para no trasladarlo y esperar una posible nueva calma en el precio del petróleo internacional”.
Es en este contexto que las expectativas para el mes se dividen. Algunos estiman que se va a mantener al alza. Haroldo Montagu, economista jefe de Vectorial, dijo que esperan que para marzo el piso sea de 2,9%. La estimación es incluso previa a la volatilidad del petróleo y se basa en los aumentos que ya habían registrado los servicios. Además, agregó: “Tuvo mucha lógica la no actualización de la metodología del IPC. Si no, hubiese dado cerca de 3,1%”.

Los motivos los encuentra en la pérdida del ancla cambiaria y la emisión sin un aumento de la demanda de dinero, además de la aceleración de las expectativas. Martín Rapetti, director de Equilibra, estimó que para marzo se va a ubicar por encima de 3%.
Desde C&T relevaron que en lo que va de marzo hubo una moderación de la inflación y se ubica en 2,8%: “El freno de la carne juega un papel clave, contrapuesta al alza habitual de educación y un algo más de dinamismo de los combustibles por la suba del petróleo a nivel internacional”. Para Analytica, marzo se ubicará en línea con el dato de febrero.
Julián Neufeld, economista en la Fundación Libertad y Progreso, sostuvo que “la desaceleración de los precios debería aparecer en la medida en que el BCRA continúe implementando una política cautelosa, ajustando el incremento de la oferta monetaria al crecimiento de su respectiva demanda”.
“Cualquier agravamiento de las hostilidades o nuevas interrupciones en el estrecho de Ormuz incrementaría de forma inmediata las primas por riesgo en los mercados energéticos y vería reflejado su impacto en los precios spot y futuros del crudo. A corto plazo resulta improbable que el tránsito de buques recupere los volúmenes observados antes del conflicto”, analizó Luciano Villegas, economista de Fundación Libertad.
El menor flujo marítimo es una amenaza a la oferta mundial de petróleo y promete prolongar el faltante, más allá de medidas temporales como la liberación de reservas estratégicas: “Su magnitud y duración son insuficientes para cerrar de forma sostenida la brecha estructural que podría generarse si la interrupción en Ormuz persiste”.

“Una presión al alza sobre los precios del crudo llevarán a que los costos energéticos de la producción industrial y de otros sectores intensivos en energía se incrementen, afectando negativamente la oferta agregada”, concluyó Villegas.
Filtraciones
Desde el mercado asumen que el dato de la inflación de febrero circuló antes de que se difundiera oficialmente a las 16 horas. Los primeros movimientos se vieron en los sitios de apuestas e inmediatamente después los operadores de mercado advirtieron que se habría filtrado el dato, impactando en los bonos que ajustan por CER.
“Llamó la atención que el mercado reaccionó muy rápido poniéndose en rojo”, explicó Maximiliano Ramírez, director de Lamdba Consultores y ex subsecretario de Programación Macroeconómica.
“Si es cierto, fue cantado: los bonos CER volaron en volumen y pasaron de rendir positivo a tasas negativas en un pestañeo. Básicamente, hubo gente que salió a pagar lo que sea para cubrirse con inflación, reventando el precio para entrar. Al mismo tiempo, la tasa fija (Lecaps) se desplazó para arriba (principalmente en la parte corta) porque, lógicamente, si el IPC viene más picante, el mercado te exige más tasa nominal para quedarse ahí”, detalló sobre el movimiento que se observó en el mercado.
Además, subrayó que “si el volumen explota antes del anuncio, te da la pauta de que no fue una ‘corazonada’ de un minorista, sino un reacomodamiento de carteras grandes con información privilegiada”.
De confirmarse la filtración, se trata de un delito ya que son operaciones con información privilegiada. Además, el dato de Indec está resguardado por secreto estadístico y sobre los funcionarios que tengan el dato antes de su difusión pesa la obligación de resguardarlo.
Según la normativa de Indec, “debido a la capacidad de algunos de los informes socioeconómicos producidos por el INDEC4 de afectar el comportamiento de los mercados financieros, y según lo dispuesto en los artículos 3° y 4° de la ley n° 26.733 (modificatorios de los artículos 306 y 307 del Código Penal) en relación con el uso de información privilegiada, quien violentare un embargo podría estar sujeto a la apertura de un proceso penal con sanción de hasta ocho años de prisión, multa e inhabilitación profesional“.


















