

Mauricio Macri y Juliana Awada pusieron fin a su relación luego de más de 15 años juntos. La decisión habría sido tomada de común acuerdo antes de fin de año, aunque la pareja compartió las Fiestas en familia. La separación del matrimonio fue confirmada por el entorno del expresidente, en diálogo con El Cronista.
La pareja se casó por civil en noviembre de 2010 y tuvo una hija en común, Antonia, que hoy tiene 14 años. Los dos personajes del empresariado argentino se conocieron en 2009, cuando él era jefe de Gobierno porteño, y su relación avanzó con rapidez: noviazgo, casamiento y luego la etapa presidencial, con Awada en el rol de primera dama.
Durante la campaña presidencial de 2015, Awada tuvo un rol visible en el tramo decisivo del proceso electoral. Su participación en el debate presidencial entre Macri y Daniel Scioli fue leída como un gesto político y simbólico: su presencia en el estudio, sentada junto a la familia del entonces candidato, formó parte de una estrategia que buscó reforzar la imagen de cercanía y moderación del líder del PRO.
Sin intervenir públicamente, Awada se consolidó en ese momento como una figura clave del armado comunicacional que acompañó a Macri en su llegada a la Casa Rosada. La postal de aquel último beso sobre el escenario frente a la mirada desorientada de Scioli fue el broche para una campaña con la que el PRO puso fin las tres administraciones kirchneristas con la bandera del cambio.
En la biografía Juliana, el periodista Franco Lindner aseguró que todo formó parte de una cuidada puesta en escena, ensayada bajo la atenta mirada del entonces gurú del PRO Jaime Durán Barba. No por ello, aclaró Lindner, el gesto dejó de ser una idea de Awada nacida de un sentimiento auténtico.

En los últimos días, Awada publicó en redes sociales imágenes de sus vacaciones familiares en la Patagonia, sin la presencia de Macri. Las versiones sobre una crisis venían circulando desde fines de 2024, alimentadas por viajes y apariciones públicas por separado, aunque en su momento habían sido desmentidas.
Tras pasar Navidad y Año Nuevo juntos, Awada continuó su descanso fuera de Buenos Aires, mientras que Macri tendría previsto viajar a Europa en los próximos días. En paralelo, la separación encuentra a Macri en una etapa de redefinición de su rol político.
Lejos de cargos ejecutivos, el expresidente mantiene influencia dentro del PRO y del armado opositor, aunque con menor centralidad que en años anteriores. En los últimos meses, su figura quedó atravesada por tensiones internas con el gobierno de Javier Milei, al que acompañó en el balotaje, pero con el que mantiene una relación oscilante, marcada por apoyos puntuales y críticas abiertas.
El expresidente alterna sus estadías en la Argentina con viajes frecuentes al exterior, en especial a Europa, donde conserva vínculos políticos y empresariales. Mientras tanto, el PRO atraviesa un proceso de reordenamiento, con disputas de liderazgo y debates sobre su estrategia frente al oficialismo libertario.















