

El sindicato petrolero de Santa Cruz resolvió un paro por tiempo indeterminado tras una asamblea con 6.000 trabajadores. Reclama inversiones comprometidas, rechaza despidos, cuestiona el retiro de los pozos conencionales y exige la apertura inmediata de paritarias.
El Sindicato de Petróleo, Gas Privado y Energías Renovables de Santa Cruz resolvió iniciar un paro general por tiempo indeterminado en toda la provincia, en el marco de un conflicto creciente con las operadoras por falta de inversiones, caída de la actividad y tensiones en torno al empleo.
La medida fue votada en una asamblea general con la participación de 6.000 trabajadores, donde el secretario general, Rafael Güenchenen, expuso un diagnóstico crítico sobre la situación del sector y fijó una serie de reclamos que el gremio considera urgentes para evitar un deterioro mayor de la industria.
“A partir de este momento arranca un paro por tiempo indeterminado en todo el territorio de la provincia de Santa Cruz hasta que llamen a negociar con el sindicato”, anunció el dirigente al cierre del encuentro.
El eje central del conflicto gira en torno al incumplimiento de los compromisos de inversión asumidos por las empresas en los procesos de adjudicación de áreas. En ese punto, Güenchenen apuntó directamente contra las operadoras y cuestionó la falta de ejecución de los planes de perforación.

“Hoy tenemos las condiciones para que cada operadora invierta los u$s 1.200 millones que se comprometieron”, planteó el líder del gremio petrolero.
El dirigente vinculó esa falta de actividad con la caída en los niveles de producción y el impacto directo sobre el empleo en la industria. “Hace cerca de dos años que no se perfora un solo pozo. Bajaron los perforadores, cayó la producción. Si no se perfora, la producción va a seguir cayendo y vamos a ser menos trabajadores en la industria”, advirtió.
En paralelo, el sindicato rechazó de manera explícita cualquier intento de ajuste sobre la dotación de personal y anticipó que resistirá medidas de reducción de puestos de trabajo. “No se va a ir más nadie de este yacimiento. No se va más nadie”, afirmó Güenchenen.
En esa línea, el gremio instruyó a su conducción a sostener el criterio de “alta por baja”, exigiendo que cada puesto que se intente recortar sea reemplazado, sin excepciones.
El conflicto también tiene un componente institucional. El secretario general adelantó que el sindicato reclamará la intervención del gobierno provincial ante los incumplimientos empresariales. “Vamos a pedirle al gobierno provincial que retrotraiga las áreas a todas aquellas empresas petroleras que quieren dejar gente en la calle”, amenazó.

A esto se suma el reclamo salarial. El sindicato exige la apertura inmediata de paritarias y advierte que no está dispuesto a postergar la discusión en un escenario de caída de la actividad. “Queremos discutir paritaria para nuestros trabajadores. No se la vamos a regalar. El esfuerzo lo estamos haciendo nosotros”, remarcó.
Desde el gremio sostienen que los trabajadores lograron sostener la producción y mejorar la eficiencia operativa en los yacimientos, lo que —según plantean— deja sin margen a las empresas para justificar la falta de inversiones o los recortes de personal.
“Hemos recibido yacimientos en producción, los ordenamos, mejoramos la eficiencia y hoy vienen con una receta donde los yacimientos funcionan con gente afuera. No lo vamos a permitir”, afirmó Güenchenen.
El paro por tiempo indeterminado abre así un nuevo frente de conflicto en la industria hidrocarburífera de Santa Cruz, con impacto potencial sobre la producción y con un escenario abierto a la negociación en los próximos días.













