Enero inaugura un trimestre en el que la inflación se mantendría encima del 2%. Las estimaciones privadas auguran un año en el que el índice de precios se ubicará en el doble de lo que espera el Gobierno.
El próximo 10 de febrero se conocerá el dato de inflación correspondiente a enero. El ministro de Economía, Luis Caputo, dijo que esperaba que la inflación de enero fuera de 2,5%. En medio de la discusión abierta por la decisión del oficialismo de no aplicar la nueva canasta para medir la inflación, el ministro agregó que si se actualizara la canasta, la inflación sería 0,1 punto inferior a la de la medición actual.
Para las encuestadoras consultadas en el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central, la inflación de enero será de 2,4%, una aceleración de 0,4 puntos respecto de la encuesta de diciembre.
En esa misma línea se encuentran las estimaciones de CyT, EcoGo y Analytica. Por abajo se ubican las estimaciones de LCG (2,3%) y Equilibra (2,2%), mientras que para Libertad y Progreso se ubicaría en 2,6%.
Según la Encuesta de Expectativas Macroeconómicas de El Cronista (EMEC), la inflación de enero sería de 2,3%.
Así, todas las estimaciones se ubican por debajo de la inflación de diciembre (2,8%).
El impulso se explica, según Equilibra, por el aumento de las carnes, restaurantes y hoteles, salud y comunicación. Para Tomas Amerio, de Libertad y Progreso, la inflación en 2,6% “encuentra su principal explicación en alimentos y bebidas, cuyo elevado valor y fuerte incidencia contribuyeron significativamente al índice general. Se sumaron incrementos en sectores como restaurantes y hoteles (+2,6%) junto a bienes y servicios varios (+2,6%). Este dinamismo refleja una presión que contrasta con los esfuerzos de estabilización en otros segmentos de la canasta”.
Cabe recordar que la actualización de la medición le restaba peso en el total a los alimentos y se lo sumaba a los servicios.
Quienes ya habían actualizado las mediciones con el relevamiento que iba a entrar en vigencia en enero, estimaron que en promedio la inflación de enero sería de 2,4%.
La inflación interanual para enero sería de 32%, ligeramente superior a la de diciembre (31,5%), lo que empina la aceleración de la medición interanual que se registra desde octubre.
El primer trimestre se mantendría en esa línea, según el REM. Febrero marcaría un 2,1% y marzo un 2,2% para llegar a romper el piso del 2% en abril, cuando marcaría un 1,9%.

Estas estimaciones se centran en la canasta para el relevamiento de la inflación en la Encuesta de Gasto de los Hogares 2004 y no en la de 2018, que el Gobierno, el Indec y el Banco Central habían anunciado que se implementaría a partir de enero de este año.
Con la metodología actualizada, LCG estimó que la inflación se ubicaría en 2,4% en enero, con una diferencia mayor entre las mediciones en febrero debido al aumento de tarifas ya anunciado, que implicará una suba de 17% para el gas y de 4% para la electricidad. Según Equilibra, en la nueva medición, ese aumento implicaría un dato de inflación 0,2 puntos superior al estimado con la canasta actual.
Para la medición anual, los encuestados en el REM estiman que la inflación interanual se ubicará en más del doble de lo que el Gobierno proyectó en el presupuesto (10,1%).
El top 10 de los encuestados, que nuclea a los que reúnen mayor cantidad de estimaciones acertadas, esperan que en 2026 la inflación alcance el 24,5%, mientras que la media de las respuestas espera un 22,4%. Para los encuestados por la EMEC, sería de 22,3%.
El presidente Javier Milei proyectó que la inflación comenzará con 0 hacia mitad de año. De lograrse ese registro dada la profundización del proceso de desinflación, debería retomarse la implementación de la nueva canasta para medir los precios, aunque Caputo arriesgó que analizan una nueva Encuesta del Gasto de Hogares, dado principalmente a los cambios en los patrones de consumo, en especial a raíz de la pandemia.

















