El secretario coordinador de Producción, Pablo Lavigne, defendió la dinámica importadora, relativizó su impacto en la producción y llamó a “evitar comernos el lobby”. El planteo de Lavigne fue en respuesta a un informe que da cuenta de la caída de la producción en sectores con mayor flujo importador.
El informe de la consultora Equilibra muestra que la actividad se mantiene en los mismos niveles que desde la asunción de Javier Milei y que solo 19 de los 55 sectores productivos crecieron.
Entre los 36 sectores que retrocedieron, 26 están expuestos a las importaciones y 20 de ellos tuvieron caídas marcadas de la producción.
De los sectores que cayeron, 16 perdieron participación del mercado interno ante la competencia de las importaciones. La gran mayoría de estos se concentra en la industria manufacturera.
Por último, destacan que en 14 sectores se dio la coincidencia de la caída de la producción y la suba de las importaciones. Entre los sectores en los que se observó esta dinámica están ropa, telas e hilados, con una suba del 188% de las importaciones en los últimos dos años, muebles, juguetes y artículos recreativos (76% de aumento de las importaciones con una caída de la producción del 6%), autos y camiones, con un aumento de las importaciones del 73% y una caída de la producción del 14%, neumáticos y plásticos, herramientas, maquinaria industrial, insumos médicos y computadoras, entre otros.
Lavigne llamó a “matizar un poco las conclusiones a las que llegan y evitar comernos el lobby”. En este sentido, primero marcó que la base de comparación es con el tercer trimestre del 23 (último trimestre previo al cambio de gestión tras la elección de Milei) “cuando la economía estaba muy cerrada y era difícil importar”. “En ese momento se importaba solo lo que te dejaban y se sobrefacturaba. El mercado, la competencia y la eficiencia no jugaban”, dijo el funcionario.
Además, subrayó que “hay sectores que caen por otras razones”. Como ejemplo, citó el caso del cemento, “más parecido a un no transable” por el costo logístico. “Este producto cae por la baja la construcción y si crece la importación, es de un tipo de cemento que no se produce (como el cemento blanco) o alguna complementación productiva o de gama”. También advirtió que crece la importación de químicos, pero principalmente en aquellos que no se producen en Argentina.
Por último, llamó a ver la relevancia de las importaciones en el sector. “Habría que ver qué porcentaje del consumo aparente es la importación. En alimentos y bebidas, crece más la importación que la producción, pero representa un porcentaje mínimo del consumo. La capacidad instalada subió en el tercer trimestre de 2025 respecto del mismo período de 2023”, dijo el funcionario.
En términos de utilización de la capacidad instalada en noviembre de 2025 respecto de noviembre de 2023, sólo una de las ramas relevadas por Indec subió: refinación de petróleo.
En el Gobierno, por lo bajo, dicen que están librando una batalla más grande: “contra el ayer y las viejas recetas”.
Si bien la comparación con 2023 corresponde a una época de gran distorsión de precios, la Unión Industrial Argentina (UIA), hace comparaciones con la dinámica sectorial de 2022.

Allí, muestra que solo la producción de aluminio subió contra 2022, (un 11,6% entre enero y noviembre respecto del mismo período de ese año).
Además, da cuenta de que 15 de las 16 ramas de la industria cayeron en noviembre en la comparación interanual y el 74% de los subsectores mostraron caídas interanuales. “Al comparar contra el año 2022, se observan niveles inferiores en promedio al 9% con dinámicas heterogéneas”, marcaron desde la UIA.
Entre los factores que explican la caída de algunos de las ramas están la apertura importadora y la caída de la demanda interna, tanto en consumo masivo como en insumos por la menor demanda de la construcción.
“Entre los sectores que más contribuyeron a la baja del nivel general fue la producción vinculada al consumo masivo. Si bien estas industrias en el primer semestre habían comenzado a recuperar el bajo desempeño del 2024, durante el segundo semestre revirtió la tendencia. Sumado a ello, cabe destacar que cae respecto a un periodo ya bajo en términos de consumo, lo cual marca tanto una demanda interna más débil como manejos de stock más pequeños por parte de mayoristas”, indicaron desde la central industrial.
Otra prueba de ello es que hay ramas en las cuales cayeron las importaciones y la producción. Es el caso de acero, aluminio y hierro, que mostró una caída de la producción del 16% mientras que las importaciones se contrajeron un 8% en los últimos dos años, según Equilibra. El dato se da en medio de la pérdida de Techint de una licitación por ductos contra una compañía india que ofreció precios hasta 40% inferiores.

















