

En esta noticia
La producción industrial argentina registró en noviembre una caída del 3,7% en comparación con el mismo mes de 2024, según el Índice de Producción Industrial (IPI) elaborado por la consultora Orlando J. Ferreres & Asociados.
El dato interrumpe la racha de recuperación que venía mostrando el sector y enciende señales de alerta sobre la fortaleza de la reactivación manufacturera.
La medición desestacionalizada del IPI-OJF mostró una contracción mensual del 1,8% respecto de octubre, en lo que los analistas de la consultora describen como “un mes que no fue bueno en términos de producción industrial”.
A pesar del tropiezo de noviembre, el acumulado de los primeros once meses del año se mantiene en terreno positivo, con un crecimiento del 1,6% interanual.
Industria automotriz, el sector más golpeado
El rubro de Maquinaria y Equipo encabezó las bajas sectoriales con una contracción del 17,8% interanual, la más pronunciada del año. El desplome estuvo impulsado fundamentalmente por la industria automotriz, que produjo apenas 37.961 unidades en noviembre, marcando una caída del 29,3% respecto del mismo mes de 2024 y del 19,6% en comparación con octubre, según datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA).
Esta debacle del sector automotor arrastró al agregado de Maquinaria y Equipo a territorio negativo en el acumulado anual, con una baja del 0,3% en los once meses. Se trata de un deterioro significativo para un sector que había arrancado 2025 con buenos números.

Parte de la contracción de noviembre puede atribuirse a factores calendarios: el mes contó con solo dieciocho días hábiles, dos menos que durante noviembre de 2024 y cuatro días menos que en octubre.
Este factor estacional afectó particularmente a sectores con producción continua que dependen de la cantidad de jornadas laborales disponibles.
Sector por sector industrial, los datos de desempeño
Alimentos, bebidas y tabaco:
Este rubro anotó una contracción moderada del 1,2% interanual en noviembre, aunque mantiene un saldo positivo en el acumulado del año con una expansión del 2,2%. La faena bovina aceleró su retroceso con una caída del 9,2% interanual, mientras que la producción de aceites registró un modesto incremento del 1,4%.
Minerales no metálicos:
La producción en este sector cayó 3,9% interanual en noviembre, recortando la suba acumulada del año a un 5,9%. Los despachos de cemento portland fueron el principal lastre del sector, con una contracción del 4,2% interanual, lo que refleja la desaceleración en la actividad de la construcción.
Metales básicos:
Este rubro mostró un desempeño prácticamente plano en noviembre, con una suba marginal del 0,1% interanual. La producción de hierro primario se desplomó 21,6%, pero fue compensada por aumentos en la elaboración de acero crudo (+10,8%) y de laminados terminados en caliente (+0,7%). El acumulado de once meses marca un alza del 3,6%.
Plásticos:
Otro de los sectores más afectados, con una caída del 17,3% interanual en noviembre, arrastrando el acumulado anual a un retroceso del 0,3%.
Los ganadores de noviembre
En contraste con las bajas generalizadas, algunos sectores lograron mantener un desempeño positivo:
- Productos farmacéuticos: Lideró los aumentos con un alza del 4,6% interanual
- Refinerías de petróleo: Subió 4,6% interanual
- Industria química: Creció 1,5% interanual
- Bebidas: Avanzó 1,2% interanual
- Tabaco: Registró un incremento del 0,1% interanual
¿Qué esperar para la industria en 2026?
A pesar del traspié de noviembre, los economistas de Ferreres & Asociados mantienen un cauto optimismo de cara al año próximo. “El contexto macroeconómico más estable permite ser cautelosamente optimistas pensando en la marcha de la industria durante el año próximo”, señala el informe.
La clave, según la consultora, estará en la evolución de la demanda interna. “Si el consumo privado repunta, de la mano de una recomposición salarial, mayor confianza y mejor acceso al crédito, podremos ver una industria más dinámica en 2026”, proyectan los analistas.

El desafío para el sector manufacturero será sostener la tendencia positiva del acumulado anual en un contexto donde la recuperación del poder adquisitivo de los salarios avanza lentamente y el crédito al sector privado recién comienza a mostrar señales de reactivación.
Revisión a la baja de octubre
Otro dato relevante del informe es que la mejora registrada en octubre fue revisada a la baja, lo que suma un elemento adicional de preocupación sobre la solidez de la recuperación industrial. Esta corrección refuerza la idea de que la senda de crecimiento del sector manufacturero no será lineal y que seguirá expuesta a vaivenes en función de la evolución del consumo interno y las exportaciones.
La performance de noviembre plantea interrogantes sobre si se trató de un tropiezo puntual o del inicio de una desaceleración más sostenida. La respuesta llegará en las próximas semanas, cuando se conozcan los datos de diciembre y se pueda evaluar el cierre del año completo para la industria argentina.














