En el marco de la Argentina Week 2026 que se desarrolla en la ciudad de Nueva York, el CEO de JP Morgan para Argentina, Uruguay, Bolivia y Paraguay, Facundo Gómez Minujín, analizó el clima de negocios y la visión de Wall Street sobre el país.
Durante una entrevista televisiva, el ejecutivo trazó un panorama sobre la recepción del discurso presidencial, el apetito inversor por la economía real y los desafíos estructurales que aún frenan el despegue definitivo de la actividad privada.
Consultado sobre las recientes palabras de Javier Milei, el banquero destacó el rumbo económico general, aunque tomó distancia de las críticas dirigidas a empresarios específicos.
“Me pareció muy bien enfocado en la línea que él va. Obviamente, la parte en la que habla de temas personales, de nombres de personas, etcétera, yo prefiero siempre evitar eso, sobre todo siendo un Presidente", señaló Gómez Minujín.
Y agregó: “Pero creo que la línea hacia donde va el país es la correcta y el discurso se centró mucho en eso, en el valor moral de lo que es el Estado como presencia sobredominante sobre todas las personas, y cómo el Estado debería tener poca presencia dentro de lo que es la sociedad para permitir más la libre empresa, la libertad de movimiento o de circulación”, detalló.
Respecto al impacto que las menciones cruzadas sobre figuras de la política y el empresariado tuvieron en el exterior, Gómez Minujín desestimó que fuera un factor de peso para el capital internacional.
“Creo que sobre todo hizo ruido más en la Argentina, ¿no? Acá la gente está más enfocada en la economía, en cuáles son el potencial del país y si va a haber estabilidad, si efectivamente esta vez va a pegar la vuelta o va a seguir en el mismo camino de subibaja, más baja que sube, de los últimos 50 años”, sentenció.
Más allá de la estabilización de la macroeconomía, el CEO del JP Morgan identificó un cuello de botella urgente que la gestión actual deberá atender para capitalizar las inversiones: la falta de mano de obra calificada.
“Lo más importante es generar empleo en el sector privado”, explicó, para luego ilustrar el problema: “Una cosa interesante que decía el dueño de una gran minera que estaba en uno de los paneles ayer decía: ‘Yo tengo un proyecto de billones de dólares en una de las provincias y no tengo gente capacitada, necesitamos que Argentina capacite porque la especialización en minería no es algo fácil’“.
Esta demanda laboral exigirá, según el ejecutivo, un reordenamiento demográfico de los trabajadores, similar al éxodo rural del siglo pasado pero en sentido inverso. Provincias como Neuquén o Río Negro hoy traccionan empleo que no siempre cuenta con la densidad poblacional requerida en origen. El banquero reconoció la dureza de esta transición al afirmar que “todo esto lleva un tiempo” y que “por supuesto, en el proceso hay sufrimiento, hay familias que pierden el trabajo”.
Ante la dicotomía entre el capital financiero especulativo y las inversiones en la economía real —las fábricas o “chimeneas”—, el diagnóstico fue rotundo y descartó que el interés empresario sea superficial.
“No es puro bla-bla, para nada, porque acá hay gente muy senior, gente muy importante que la verdad que no va viene a perder el tiempo”, subrayó, mencionando casos concretos de altos ejecutivos de grandes empresas mineras y tecnológicas que hoy planean expandir su presencia territorial.
El respaldo internacional también suma el peso del sector público estadounidense. Gómez Minujín reveló que las agencias del gobierno de Estados Unidos cerraron sus paneles asegurando que “tienen fondos disponibles para la Argentina para la financiación en proyectos grandes, en proyectos industriales”.
Esta inyección de capital resulta vital para el esquema de largo plazo, dado que, a diferencia de la inversión financiera que “un día viene y el día de mañana no está”, las grandes empresas “invierten por décadas, porque cuando estás armando una planta no te podés ir”.
Finalmente, Gómez Minujín anticipó cuáles son las principales inquietudes del mercado que deberán responder el ministro de Economía, Luis Caputo, y el titular del Banco Central, Santiago Bausili: por qué el riesgo país no baja a la velocidad esperada y qué sucederá en el futuro próximo con los índices de empleabilidad.