Hecatombe electoral

Desde el kirchnerismo siguen reclamando cambios de gabinete

A pesar de la pirotecnia verbal de voces satelitales del Frente de Todos, el Presidente respalda a sus funcionarios con gestos. Cerca de Cristina Kirchner niegan que quiera la cabeza de Guzmán. Otros auspician cambios de políticas más que de nombres propios: Kicillof mantiene su elenco ministerial.

Después de transitar la primer etapa del duelo, la negación ante una hecatombe electoral que pocos en la Casa Rosada podían siquiera imaginar, el oficialismo está transitando ahora la época de la ira, previa aún a la próxima negociación. Desde el kirchnerismo, a 48 horas de las PASO, ya no en privado, se siguió agitando el reclamo por un recambio del elenco ministerial.

Por ahora sin éxito: Alberto Fernández con gestos (a falta de palabras aún pero que no tardarían en llegar) respalda a su puñado de funcionarios propios apuntados desde la propia interna del Frente de Todos. Esta tarde, en una cumbre con intendentes para contener el malestar, el Presidente llevó de acompañantes al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero y al ministro de Producción, Matías Kulfas. Se sumaron desde Diputados y socios todistas, Sergio Massa y Máximo Kirchner.

Fernández se juntó con alcaldes en su paso por Almirante Brown 

"No estamos con eso", apuntaron, de manera escueta, cerca de Cristina Fernández de Kirchner sobre el supuesto pedido para agradecerle a Martín Guzmán sus servicios. A un día de la presentación del Presupuesto 2022, con el FMI mirando con lupa, parece arriesgada una despedida caótica del ministro de Hacienda.

No es un problema de nombres propios sino de políticas, aportan como mirada en el entramado K. "Néstor (Kirchner) no empezó con el matrimonio igualitario. Metió paritarias y le puso quinta al consumo. Esos derechos hay que buscarlos cuando los más básicos están satisfechos", reprocharon desde una intendencia del conurbano que, con cercanía con el Instituto Patria, tampoco salvó sus ropas.

Por primera vez, la agenda "progre" no es criticada sólo desde el PJ ortodoxo. Desde el kirchnerismo piden hacer "más peronismo" como lectura de la realidad pandémica. "Es contrafáctico hablar de todo lo que se evitó y es muy difícil de percibir", critican su propio discurso ante el Covid-19 en la gobernación bonaerense de Axel Kicillof. "La reactivación no llegó a todos los sectores", es la conclusión.

La respuesta de Kicillof ante las PASO, al igual que la de Alicia Kirchner, fueron tomados como ejemplos en la Casa Rosada para desestimar anteayer un recambio ministerial. Fue durante una jornada que terminó con la santacruceña pidiéndole la renuncia a todo su gabinete, una medida que supo tomar el puntano Alberto Rodríguez Saá en una anterior derrota electoral. En la administración bonaerense también resisten cambios: "En lo inmediato no".

Con Cristina Kirchner en silencio, voces satelitales tomaron la palabra. "Creo que tiene que haber un cambio de gabinete. Cuando se relanza un gobierno es natural que el Presidente cuente con otros actores", opinó la senadora María de los Ángeles Sacnun, muy cercana a la Vicepresidenta. No dio nombres. 

El operativo recambio motivó incluso la reaparición de Amado Boudou. "Guzmán hizo foco en las finanzas", le apuntó el ex Vicepresidente cristinista a su sucesor actual en Economía. Desde el albertismo fue Matías Kulfas, de Producción, otro de los anotados en la lista negra K, el encargado de responderle: "Me encantaría contar con la situación económica que tenía la Argentina cuando él era ministro".

Hubo réplica tuitera desde el staff del Instituto Patria. Roberto Feletti apeló a la "situación macroeconómica" cuando asumió Boudou con la crisis internacional y la derrota legislativa de 2009, "Dos años más tarde, Amado dejó una economía creciendo e integró la fórmula del 54% de los votos, le enrostró, eso sí, sin mencionar a Kulfas.

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