

“El Tano lo hizo” es la frase que se repite en Uspallata, la sede del Gobierno porteño. Estos días se está concretando el ansiado traspaso de la justicia laboral a la Ciudad de Buenos Aires, tal como estipula la ley, y de acuerdo a las demandas del empresariado local, que pone la mira en la justicia laboral nacional y un sistema de complicidades que es considerado injusto por los emprendedores chicos y grandes por igual.
LLA ayudó en la maniobra de convencer a la justicia. Forma parte del paquete para facilitar la generación de empleo en blanco que incluye la ley de reforma laboral que se está discutiendo en el Congreso. Pero Daniel Angelici, el Tano, no podía involucrarse sin ser habilitado por Mauricio Macri, quien confía en su viejo amigo para garantizar la gobernabilidad en la Ciudad de Buenos Aires, lo que no pudo lograr el actual Jefe de Gobierno, Jorge Macri.

La relación que Angelici mantiene hace años con Darío Wasserman, presidente del Banco Nación y presidente de LLA en CABA, Pilar Ramírez, es la otra pata de esta convivencia que parecía imposible meses atrás entre violetas y amarillos de la Ciudad. La legisladora es la mano derecha de Karina Milei, la hermana del Presidente, y nada que involucre a los libertarios en el distrito se hace sin su aval, previa consulta a Ramírez.
- ¿Se trata de acuerdo? quiso saber El Cronista para chequear rumores que dan vueltas en la política porteña.
Una fuente que conoce todos los ángulos de este intríngulis, alguien muy cercano a Angelici, aseguró que “el Tano garantiza la gobernabilidad, si. Pero no hay nada cerrado si no hay acuerdo electoral, que hoy por hoy tiene que incluir la reelección de Javier Milei y la reelección del primo Macri”.
La imagen de gestión de Jorge Macri
El problema es que LLA no quiere tomar un compromiso en ese sentido. Todo indicaría que Milei tiene su candidato para gobernar la Ciudad (Patricia Bullrich) y Karina tiene el propio (Manuel Adorni). “Jorge no quiso escucharnos, nos ninguneó, ahora nuestra situación es distinta”, dicen muy cerca de la titular de LLA-CABA. Pero el PRO no puede aceptar que la Ciudad esté gobernada por los libertarios.
Mucho menos ahora, que tras dos años de desencuentro con el electorado, la gestión del Jefe de Gobierno está creciendo en imagen positiva entre el electorado porteño. “Nuestros estudios indican que la gestión de Jorge Macri comienza a arrancar y a aparecer, recuperando la huella de los 16 años de gestión PRO”, aseguran en la sede porteña. Agregaron que “la mayor mejoría en cuanto a imagen de gestión se da en seguridad (agenda de orden y respeto en el espacio público y hacia la propiedad privada con los casi 600 desalojos) y en salud (prioridad porteños en los turnos de atención y las obras de inversión en mejoras de hospitales y sanatorios”.

Fuente: PRO
En esta tensión opera Angelici quien, además, piensa que “si finalmente se alcanzara un acuerdo electoral, Patricia lo va a detonar, como lo hizo siempre. No es confiable ni para nosotros y tampoco lo será para ellos”, según la fuente consultada.
¿Cuál es la habilidad del Tano?
Como sea, desde que los libertarios ganaron en la Ciudad se sabe que el diálogo está en manos de este abogado incluyente, amigo de los poderosos y de los militantes rasos del radicalismo, de los que manejan el fútbol y de los que disfrutan en la popular. Angelici, a quien pocos conocen, es garantía de conciliación allá donde le piden ayuda.
Así y todo, Mauricio estaba alejado de él. Pero después de intentar varios caminos con resultados adversos en CABA, su territorio (una alianza con Horacio Rodríguez Larreta que daba por descontada para las elecciones del pasado mayo, el vínculo directo con Javier Milei, el diálogo a través de Cristian Ritondo con Santiago Caputo, entre otros), volvió a convocarlo para encontrar el sendero que hiciera sustentable la gestión en la Ciudad. Le dio facultades amplias.
Angelici tuvo su propio candidato en la Ciudad (Lautaro García Batallán, que no ingresó a la Legislatura) y fue ocupando con su gente distintos estamentos de la gestión porteña. Más tarde, bajo la autorización de Macri, maniobró con sus amigos libertarios y logró que dos candidatos ingresaran en la lista a la Cámara de Diputados, Fernando De Andreis y Antonela Giamperi.
Ahora tiene en sus manos el desafío de mantener la buena relación entre amarillos y violetas durante el 2026 para llegar a un 2027 sin que explote nada. Será un día a día complejo, rodeado de incertidumbre. Con las próximas elecciones se verá cómo estuvo su trabajo y quién el candidato. Hoy todo está tranquilo, pero nadie sabe por cuánto tiempo.













