Diálogo intersectorial

Cuáles son las propuestas de los dirigentes sub-45 para el futuro del país

Medio centenar de empresarios, sindicalistas, funcionarios, legisladores y representantes del sector judicial se reunieron para empezar a trabajar iniciativas hacia el 2030. Educación para la producción y el futuro del trabajo, en la agenda.

Lejos de la coyuntura, dirigentes sub-45 de los sectores productivos, sindicatos, justicia y think tanks empezaron a delinear una agenda para 2030 con focos como el de pensar la educación en base a las necesidades del mercado laboral y la regionalización del trabajo, también con el sector público en la primera reunión de Diálogo por la Argentina del Futuro, que se realizó en la localidad balnearia de Cariló, provincia de Buenos Aires.

Hasta allí se acercó medio centenar de dirigentes convocados por el director del Instituto de Jóvenes de la Asociación Argentina de Justicia Constitucional, Andrés Prieto Fassano, quien se inspiró en los diálogos interreligioso convocados por el Papa Francisco para vincular a los distintos sectores. Fue el primer acercamiento del sector judicial con las "mesas de diálogo" habituales entre Gobierno, gremios y sector privado.

"Hay que trasladar eso al trabajo de la política y la sociedad, definir cuáles son los puntos en común y buscar los temas que nos unen", planteó Prieto mientras que Julia Pomares, directora ejecutiva de Cippec indicó: "Es necesario pensar estratégicamente la Argentina que tenemos y la que queremos y cuánto estamos dispuestos a perder para que gane la Argentina".

En el encuentro, se buscó establecer una nueva narrativa -no relato- para 2030 en función de las necesidades de la Argentina. Así, las propuestas para hacer frente a desafíos como un 44% de pobreza, abarcaron la generación de empleo en todo el país, para evitar que haya regiones que expulsen a los jóvenes y también un sistema educativo más enfocado en las necesidades del productivo. "Educar para trabajar" fue la consigna para generar planes estratégicos para el desarrollo productivo y económico.

Entre las propuestas del "brainstorming" de empresarios, dirigentes sindicales, funcionarios y representantes del sector judicial se planteó la creación de polos productivos federales, la liberalización de la moneda con herramientas digitales y el bitcoin y la vinculación de las áreas y hasta la unificación de Educación, Trabajo y Producción en un mismo ministerio.

En el evento, al que fue invitado El Cronista, volvió a resonar incluso la propuesta de llevar adelante las elecciones presidenciales cada seis años para que los ciclos de comicios cada dos años como el actual no condicionen las políticas del Gobierno.

En la apertura, el intendente de Pinamar y anfitrión, Martín Yeza, consideró que "se necesita generar confianza para que puede haber transformaciones" y en ese marco, los dirigentes jóvenes buscan crear esos lazos. Entre los participantes estaban Tomás Karagozián y Marisol Rodríguez, dirigentes de la UIA Joven, entidad que participa del J-6, la versión sub 40 del Grupo de los 6, donde también apuntan a un mejor relacionamiento con sectores como Construcción, el mercado financiero, los bancos y el Comercio, entre otros. También tienen experiencia en diálogos con la Juventud Sindical, que estuvo representada en Cariló por Maia Volcovinsky y Sebastián Maturano, entre otros. A diferencia de esas experiencias, esta vez también sumaron al sector judicial.

Eleonora Pelliza, jueza laboral de Lanús, consideró que "hay que repensar la Argentina y volver a las posibilidades a través de la educación y la Justicia tiene un rol central. Es un servicio que necesita eficacia y eficiencia". Y remarcó: "tenemos una obligación moral de conocer cómo funcionan las empresas y los sindicatos. El juez tiene que ser el tercero imparcial que dirime un conflicto y tiene que empatizar".

El juez de Trabajo de San Martín, Gabriel Frem, planteó que hay jueces mediáticos que no representan al resto del poder judicial y cuestionó la falta de autarquía: "la Justicia es garante de la República pero depende de la plata del Ejecutivo y el Legislativo".

Inversiones y perspectivas laborales

Sin nombrar la inflación, la presión impositiva o la falta de financiamiento que reclaman a diario sus entidades "madre", los representantes de la industria marcaron la necesidad de generar "capacidad de inversión de los empresarios argentinos" y advirtieron: "Si el argentino no invierte, no va a venir el extranjero a invertir".

En ese marco, las perspectivas del sector laboral, según indicó Ramiro Albrieu de Cippec incluyen "la carrera entre la tecnología y las habilidades" y advirtió que con los cambios "se rompen los contratos de empleo tradicionales". Con Argentina entre los 25 países más desiguales del mundo, según Albrieu, un desafío es garantizar las habilidades blandas que se generan en los primeros años de vida pero también definir cuáles son las habilidades necesarias en los centros de trabajo y cuáles funcionan. "Cada vez que hubo una revolución tecnológica se generó desigualdad pero ésta tiene un potencial democratizador más alto", advirtió.


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