Las pensiones no contributivas (PNC) que abona la Administración Nacional de la Seguridad Social volverán a ajustarse en mayo de 2026 con un incremento estimado cercano al 2,9%, en línea con la inflación reciente.

El aumento responde al actual esquema de movilidad, que actualiza los haberes de forma mensual según la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos.

¿Cuánto cobrarán las pensiones no contributivas en mayo?

Durante abril de 2026, las PNC por invalidez o vejez se ubicaron alrededor de los $ 266.000 sin adicionales. Sin embargo, con el refuerzo extraordinario que otorga el Gobierno, el ingreso total alcanzó aproximadamente los $ 336.000.

Si se confirma el ajuste previsto para mayo, los haberes tendrán una suba moderada, siguiendo la tendencia de incrementos mensuales que se mantienen desde la implementación del nuevo esquema en 2024. Este sistema genera actualizaciones frecuentes, aunque de menor magnitud, generalmente en torno al 2% o 3%.

El rol clave del bono de $ 70.000

Más allá del aumento por movilidad, el bono extraordinario de $ 70.000 continúa siendo determinante para sostener el poder adquisitivo de los beneficiarios.

Este refuerzo apunta a los ingresos más bajos y permite elevar de manera significativa el monto final percibido cada mes.

En este contexto, el adicional se consolidó como un componente central del ingreso total, especialmente frente a subas que, si bien constantes, resultan acotadas en términos reales.

¿Cómo se calculan las PNC?

Las pensiones no contributivas equivalen al 70% de una jubilación mínima, por lo que su evolución está directamente vinculada a los cambios en ese haber. De esta manera, cualquier actualización en la jubilación básica impacta automáticamente en estas prestaciones.

¿Qué se espera para los próximos meses?

Aunque el porcentaje oficial aún no fue confirmado, las proyecciones anticipan un nuevo incremento alineado con la inflación reciente.

Esto implica que los beneficiarios continuarán recibiendo ajustes periódicos, dentro de un esquema que prioriza la actualización constante pero gradual.