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La apertura comercial que lleva adelante el Gobierno y el abaratamiento de productos importados comenzó a verse reflejado en las góndolas de los supermercados. Por eso, en los últimos meses aumentó la presencia de productos del exterior que ya compiten de igual a igual frente a la industria nacional, con una variedad que va desde frutas secas, carnes y pastas hasta conservas y galletitas.

Asimismo, la oferta se diversificó con marcas que regresan tras años de ausencia y nuevas opciones con precios económicos y “low cost” que representan una alternativa ideal para quienes buscan cuidar los bolsillos.

Este contexto se produce en el marco de una flexibilización de trámites para el ingreso de mercadería del exterior, una medida que reactivó operaciones frenadas. Al respecto, el Gobierno nacional publicó esta semana el DNU 41/2026, una medida que busca profundizar la desburocratización y dar mayor previsibilidad a las operaciones de exportación e importación en Argentina.

Las marcas que volvieron a la Argentina

El símbolo más nostálgico de este regreso de los productos de almacén de la cooperativa uruguaya Conaprole, que volvió a comercializar su manteca, dulce de leche y crema tras haberse retirado progresivamente por las trabas cambiarias de años anteriores.

La marca se lanzó por primera vez al mercado argentino en 2001, pero su presencia fue perdiendo peso con el correr de los años debido a las restricciones cambiarias y comerciales.

En el rubro dulces, reaparecieron las clásicas galletitas danesas en lata azul (marca Jacobsen Wonderfull y Dan Cake), ícono de los años 90. También se suman marcas de café premium como las italianas Lavazza y Viaggio, y el chocolate Feastables del youtuber MrBeast.

La apertura comercial permitió el ingreso de frutas, verduras y carnes, entre otros alimentos.
La apertura comercial permitió el ingreso de frutas, verduras y carnes, entre otros alimentos.

Boom de alimentos importados: por qué son más baratos que los nacionales

La sorpresa para el bolsillo es que muchos de estos productos llegan con precios competitivos. En categorías como conservas, café y lácteos, los importados pueden costar entre un 15% y un 30% menos que los locales.

El segmento de conservas mostró cambios notables, donde creció el ingreso de atún a través de marcas ecuatorianas como Bulnez y Máxima, que compiten a valores sensiblemente más bajos que las nacionales.

En el caso de las pastas, si bien las italianas se llevan toda la atención, hay una marca que destaca por su bajo precio y su calidad y que proviene de un origen llamativo: Albania. En efecto, los fideos Pasta Bella cuestan $1498, frente a los $1800 de una marca nacional líder como Matarazzo.

Los consumidores argentinos también encuentran una mayor oferta de salsas con productos de Italia, donde el puré de tomate italiano Mazza ($4094 los 680g) es más económico que la passata nacional Rina ($5300 los 500g). A eso se le suma el retorno de las galletitas Coquetel brasileñas, que cuestan $ 2000 y son más baratas que las Traviata argentinas ($2.071).

Carne, frutas y la queja industrial

El ingreso de productos frescos también es notorio. Naranjas españolas, manzanas chilenas y bananas ecuatorianas ganan terreno en el Mercado Central. En carnes, las importaciones (principalmente de Brasil) crecieron un 580% interanual en 2025.

Mientras el Gobierno celebra la competencia para bajar la inflación, la COPAL (industria alimenticia) advierte que la producción local enfrenta una presión tributaria y costos logísticos que les quitan competitividad frente a lo que viene de afuera.