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La mora en el sistema financiero argentino continúa en aumento. Un informe de la consultora Analytica reveló que 5,3 millones de personas acumulan atrasos superiores a los 90 días en el pago de sus créditos, una cifra que representa el 26,9% de los 19,8 millones de deudores registrados en el país.
El fenómeno ocurre en un contexto de fuerte endeudamiento de los hogares. Según el mismo relevamiento, las familias argentinas mantienen compromisos financieros por $ 74,2 billones, equivalentes al 6,5% del Producto Bruto Interno (PBI).
Frente a este escenario, distintos bancos comenzaron a implementar programas de refinanciación para asistir a sus clientes. En ese marco, la Ciudad de Buenos Aires aprobó una iniciativa que busca ofrecer condiciones más accesibles para quienes enfrentan dificultades para afrontar sus obligaciones financieras.
Qué es el Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal
La Legislatura porteña sancionó la creación de un Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal, una iniciativa impulsada por el diputado Leandro Santoro que apunta a facilitar la cancelación y refinanciación de deudas de consumo para personas en situación de vulnerabilidad financiera.
El proyecto obtuvo 42 votos afirmativos y ocho abstenciones, y prevé la implementación de líneas de crédito específicas a través del Banco Ciudad, además de incentivos destinados a promover la adhesión de entidades financieras privadas.
El objetivo es reemplazar deudas con altos costos financieros por nuevos préstamos con tasas más accesibles, permitiendo aliviar la carga económica de los hogares.
El programa también contempla la participación de otras instituciones financieras y la creación de una línea especial orientada a trabajadores no registrados y emprendedores, que será canalizada a través de Ciudad Microempresas S.A.U.
Como incentivo para el sector privado, las entidades que se sumen al esquema podrán acceder a una reducción del 50% en el Impuesto sobre los Ingresos Brutos aplicado a los intereses generados por los préstamos otorgados bajo este régimen.
Quiénes podrán acceder al programa
La norma establece una serie de requisitos para ingresar al programa. Podrán acceder las personas humanas que:
- Mantengan deudas originadas en tarjetas de crédito o préstamos personales otorgados por entidades financieras.
- Registren una situación de mora de entre 60 y 180 días según la Central de Deudores del Banco Central.
- Tengan ingresos familiares inferiores a diez Salarios Mínimos, Vitales y Móviles.
- Presenten una carga mensual de deuda superior al 30% de los ingresos del hogar.
- Acrediten una residencia mínima de dos años en la Ciudad de Buenos Aires.
Cuáles serán las condiciones de los créditos
Los créditos otorgados dentro del programa tendrán condiciones más favorables que muchas de las opciones disponibles actualmente en el mercado. Entre las principales características se destacan:
- Tasa Nominal Anual (TNA) fija máxima del 35%.
- Plazo mínimo de devolución de 24 meses.
- Posibilidad de que las entidades adheridas ofrezcan condiciones aún más beneficiosas.
- Destino exclusivo para cancelar o refinanciar deudas existentes con entidades financieras, tanto propias como de terceros regulados por el Banco Central.
Qué personas quedarán excluidas
La ley también establece restricciones para focalizar la asistencia en quienes realmente atraviesan una situación de vulnerabilidad financiera. No podrán acceder al programa quienes:
- Sean propietarios de más de un inmueble.
- Posean vehículos con menos de cinco años de antigüedad, salvo que se utilicen con fines laborales.
- Tengan embarcaciones, aeronaves o bienes suntuarios.
- Cuenten con activos financieros superiores al monto de la deuda.
- Hayan realizado compras de divisas durante el período en que se generaron las obligaciones financieras.
Cuánto podrían ahorrar las familias
De acuerdo con las estimaciones incluidas en el proyecto, una familia con ingresos mensuales de $ 3,68 millones y una deuda equivalente al doble de ese monto podría obtener un ahorro cercano a los $ 240.000 por mes.
En términos acumulados, el beneficio podría representar aproximadamente $ 5,7 millones menos en intereses respecto de una refinanciación realizada a tasas de mercado.