Losaranceles del 50% que impuso Estados Unidos a Brasiltienen implicaciones significativas para Argentina, principalmente, por el vínculo comercial entre ambos países de Sudamérica y los desvíos que se prevén en medio de la "tormenta logística" que golpea el comercio global.
El anuncio de Donald Trump, que supera ampliamente los aranceles del resto de países que van del 20% al 40% afecta particularmente la exportación de Brasil de acero, aluminio y cobre; café, jugos, carne y azúcar; maquinaria industrial y bienes de equipo y textiles y calzado.
El anuncio "hecha leña" a la crisis que afecta la logística mundial con tarifas portuarias que se han disparado a nivel global desde el anuncio de los aranceles y con la guerra en el sudeste asiático. Particularmente, en la Argentina el costo de un contenedor de 40 pies pasó u$s 1950 en abril a cerca de u$s 8000 en junio.

Mientras los puertos de China colapsan por la alta demanda desde Estados Unidos, antes que rijan las nuevas tarifas, Europa enfrenta una crisis sin precedentes en su cadena de suministro,planteó Miguel Ponce, analista de comercio exterior y agregó que la congestión de puertos, el impacto de los conflictos geopolíticos y mayores costos de energía, seguros y fletes han creado la "tormenta perfecta" logística.
Argentina: oportunidad y riesgos
En medio de la convulsión, Argentina espera definición respecto a un acuerdo de libre comercio que, según trascendió de forma extraoficial, abarcaría 100 productos; una cifra que representa el 80% de las exportaciones hacia EE.UU.
Pese al guiño que Trump enviaría a su referente en América latina, Javier Milei, existen desvíos en el comercio internacional con efecto en la economía global que pueden generar consecuencias adversas para la economía local.
Aunque algunos exportadores del agro y el acero podrían ganar cuota en Norteamérica -si adecuan requisitos fitosanitarios y de calidad- preocupa la mayor competencia de productos brasileros en otros mercados.

Los sectores en alerta son el agroganadero y de manufacturas que, no sólo se verían presionadas por mayores importaciones de origen brasileño al mercado local sino, principalmente, se disputarán los mismos mercados externos.
Como consecuencia, se estima una presión "a la baja" en el precio de commodities como la soja, alimentos y bienes industriales que verían afectados los márgenes de ganancia, en un escenario de baja rentabilidad por el "dólar barato" a nivel local.
Desde la Unión Industrial Argentina (UIA) y sectores asociados a los cordones productivos, alertan sobre la posibilidad de una "sobreoferta brasileña subsidiada" que resultaría perjudicial para la industria nacional.
Además, "siendo Brasil parte de Mercosur podría pedir asistencia en una respuesta que ponga a nuestro país en una encrucijada", explicó Yanina Lojo, consultora en comercio internacional. "Para Argentina, representa un desafío: equilibrar riesgo y oportunidad", agregó la especialista.
Peso específico
En el plano regional, el peso económico de Brasil en el Mercosur, puede significar más tensiones dentro del bloque sobre todo ahora que Lula asumió la presidencia pro témpore con el foco en sellar el acuerdo de comercio con la Unión Europea.
Como daño colateral, los analistas advierten por los efectos macroeconómicos en Brasil y su traspaso a la Argentina.
En ese sentido, la devaluación del real, afectaría de formanegativa la balanza comercial que, en los primeros seis meses de 2025, acumuló un saldo negativo de u$s 2970 millones para Argentina, frente aun superávit de u$s 204 millones, en el mismo período de 2024.
Además de la presión por mayor cantidad de bienes importados, se suma la salida de divisas del turismo que ya representó más de u$s 5000 millones hasta marzo, con Brasil entre los principales destinos desde la Argentina.













