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El economista Alberto Ades, quien reside actualmente en Nueva York, pasó por Cuentas Claras en El Cronista Stream y presentó su libro “Lo que se desvanece”, en el que desarrolla su tesitura sobre los cambios culturales y sociales producto de la avanzada tecnológica en el mundo.

Virando a lo estrictamente coyuntural, Ades apuntó: “Creo que el gobierno de Javier Milei logró cambiar la dirección al barco, que durante décadas tuvo políticas muy proteccionistas, estatistas, regulatorias y con desbalances de todo tipo”.

Asimismo, aseguró que “es inevitable que haya sectores que sufran y se achiquen”.

Para que esto cambie, según el especialista, es indispensable reactivar el crédito, arista rezagada producto de la volatilidad en la tasa de interés en 2025.

Sin embargo, para evitar la volatilidad de los mercados en 2027 —año electoral—, subrayó que es importante “dar certidumbre en la política monetaria”. Además, advirtió que “hay que cambiar el ánimo inversor”, aun con las cuestiones legislativas a cuestas.

Por su parte, destacó las dudas que persisten entre los inversores, quienes en los últimos días vieron una caída del EMAE (Estimación Mensual de la Actividad Económica) del 1,4% interanual.

Riesgo país en rojo: ¿qué ve el mercado, según Ades?

Con un dólar calmo, el desempleo registrado por debajo del 8% y una mayoría en el Congreso, la duda que persiste es la de qué ve el mercado, que empujó a la Argentina a un riesgo país por encima de los 600 puntos tras la semana de gira del presidente por Nueva York.

El especialista, que bromeó acerca de un mercado “psicótico”, expresó: “Los números son buenos, pero nos pega la historia, porque Argentina es un país que ha destruido muchas carreras en Wall Street”.

“Parte de lo que está midiendo el riesgo país es que la percepción en el mercado es de 50-50, en favor de una victoria de la oposición”, planteó.

Javier Milei durante su reciente exposición en la ONU.EFE/EPA/SARAH YENESEL

En ese sentido, también se encargó de echar por tierra la moderación con la que el propio Axel Kicillof se mostró en Estados Unidos en la última semana: “Cuando la oposición va a Nueva York y dice que haría más o menos lo mismo, con mejores modos, pero en términos fiscales y monetarios harían lo mismo, no le creen”.

En última instancia, comentó, casi como una infidencia, que mantiene diálogo con el Presidente y con parte de su equipo económico, y producto de esta cercanía es que ve lejos en el horizonte una depreciación del peso, vaticinio predilecto de los economistas opositores por estas horas.