La reciente reforma laboral introdujo una modificación clave en la manera en que los trabajadores deberán cobrar sus sueldos en la Argentina. A partir de los cambios incorporados en la Ley 27.802, se actualizó el sistema de pago de remuneraciones establecido en la Ley de Contrato de Trabajo, eliminando algunas modalidades que hasta ahora eran válidas.
La nueva normativa redefine el artículo 124 de la legislación laboral y establece que los salarios deberán abonarse únicamente mediante acreditación en una cuenta bancaria a nombre del trabajador.
Qué dice la nueva normativa sobre el pago de salarios
Con la reforma, el texto legal establece que las remuneraciones en dinero deberán depositarse exclusivamente en una cuenta bancaria o en una institución de ahorro oficial a nombre del empleado.
En la práctica, esto implica que el único mecanismo válido para pagar sueldos será la acreditación bancaria.
Como consecuencia del cambio:
- Ya no se podrán pagar salarios en efectivo.
- Tampoco será posible utilizar cheques para cancelar remuneraciones.
- El pago deberá realizarse mediante depósito en cuenta sueldo.
Además, la normativa mantiene las condiciones especiales de este tipo de cuentas, que están diseñadas para el cobro de haberes laborales.
Entre sus características principales se encuentran:
- Apertura gratuita.
- Sin costos de mantenimiento.
- Posibilidad de retirar dinero sin cargos en el sistema bancario.
- Ausencia de límites para extraer efectivo.
Cómo funcionaba el sistema antes de la reforma
Antes de la modificación del artículo 124, la legislación laboral permitía distintas modalidades de pago del salario.
Los empleadores podían abonar las remuneraciones de tres maneras:
- En efectivo.
- Mediante cheque.
- A través de un depósito en cuenta bancaria.
Incluso la normativa establecía que el trabajador tenía derecho a solicitar que su sueldo se le pagara en efectivo, una posibilidad que ahora quedó eliminada por completo.
Antes y después del cambio legal
Sistema anterior
- Pago en efectivo: permitido.
- Pago mediante cheque: permitido.
- Pago por depósito bancario: permitido.
- Posibilidad de exigir efectivo: sí.
Tras la reforma
- Pago en efectivo: eliminado.
- Pago mediante cheque: eliminado.
- Pago por depósito bancario: único método válido.
- Posibilidad de exigir efectivo: eliminada.
El objetivo de la reforma laboral
El cambio busca avanzar hacia un sistema completamente bancarizado para el pago de salarios. Entre los principales objetivos del Gobierno se encuentran mejorar la transparencia en las relaciones laborales y fortalecer los mecanismos de control fiscal.
La acreditación en cuentas bancarias deja un registro automático de las operaciones, lo que permite seguir el recorrido del dinero y facilita la verificación del pago de los haberes.
Además, este sistema puede ayudar a reducir situaciones de trabajo no registrado, ya que cada transferencia genera un comprobante formal del salario abonado.
Cabe destacar que el pago de sueldos a través de billeteras virtuales, como Mercado Pago, tampoco está contemplado como medio válido dentro de la normativa laboral.