

En esta noticia
Durante décadas, Perito Moreno y Los Antiguos dependieron de un sistema de generación eléctrica aislado, basado en equipos alimentados con combustibles fósiles. Una condición que no solo plantea desafíos para la calidad y estabilidad del suministro, sino que también genera costos y puede limitar las posibilidades de crecimiento de la región. La construcción de la línea El Pluma-Perito Moreno-Los Antiguos busca cambiar esa realidad, incorporando ambas localidades al Sistema Argentino de Interconexión (SADI). El proyecto contempla aproximadamente 61,7 kilómetros entre El Pluma y Perito Moreno y otros 54,7 kilómetros entre Perito Moreno y Los Antiguos. En conjunto, casi 116 kilómetros de nueva infraestructura eléctrica para cerrar una brecha que excede la cuestión energética. Porque cuando la energía deja de ser una restricción, también cambia el horizonte para producir, invertir y crecer.
Del sistema aislado a una red robusta
La generación eléctrica aislada ha permitido abastecer históricamente a ambas localidades, pero supone una alta dependencia del combustible y de los equipos de generación, además de mayores costos operativos y restricciones para acompañar el crecimiento de la demanda. La incorporación al sistema interconectado permitirá que estas comunidades se conecten con una red eléctrica más robusta y diversificada, mejorando las condiciones de suministro y aumentando la capacidad para atender el crecimiento futuro de hogares, comercios, actividades productivas y servicios públicos. El impacto de esta transformación, sin embargo, no se limita a la calidad y capacidad del suministro. También permite abordar uno de los principales desafíos asociados a la generación aislada: sus costos.
Los valores correspondientes a ese momento permiten dimensionar un aspecto central del proyecto: el aislamiento energético tiene un costo económico. La interconexión abre, en ese sentido, una oportunidad para reducir la dependencia de la generación aislada y los gastos asociados a su funcionamiento, con impacto sobre la asignación de recursos públicos. La discusión sobre infraestructura deja entonces de ser exclusivamente técnica. También pasa a ser una discusión sobre eficiencia, sostenibilidad económica y capacidad de planificar a largo plazo.
Energía para producir, invertir y crecer
El impacto potencial también alcanza a la actividad privada. Perito Moreno concentra actividades comerciales, turísticas y de servicios vinculadas con la minería y la producción regional. Los Antiguos, por su parte, se destaca por su producción frutícola y, especialmente, por su cadena de cerezas de exportación. En ese contexto, contar con un suministro eléctrico más confiable puede generar mejores condiciones para ampliar capacidades de procesamiento, almacenamiento y logística y acompañar el desarrollo de nuevos emprendimientos. El efecto, sin embargo, no termina en empresas, inversiones o cuentas públicas. Una red eléctrica más confiable también implica mejores condiciones para el funcionamiento de hospitales, escuelas, sistemas de comunicación, servicios de emergencia y otras actividades esenciales para las comunidades.

En territorios extensos y alejados de los principales centros urbanos, la infraestructura adquiere además una dimensión territorial: permite reducir vulnerabilidades, mejorar las condiciones para el desarrollo local y acompañar el crecimiento de las comunidades. Incluso durante su construcción, la obra muestra capacidad de movilizar la economía de la zona. En el contexto de su reactivación en 2024, autoridades locales señalaron que los trabajos permitirían reactivar más de 200 puestos de trabajo. El impacto de una obra de estas características, entonces, no puede medirse únicamente en tensión eléctrica, estaciones transformadoras o kilómetros construidos.
Conectar territorio es generar desarrollo
Durante mucho tiempo, la infraestructura fue pensada principalmente como respuesta a una necesidad: construir una ruta, ampliar una red, garantizar un servicio. Hoy el desafío es también entenderla por aquello que puede habilitar. El caso de Perito Moreno y Los Antiguos lo muestra con claridad. La conexión al SADI (Sistema Argentino de Interconexión) puede significar mayor estabilidad energética, menores costos asociados a la generación aislada, mejores condiciones para desarrollar actividades productivas y un suministro más robusto para servicios esenciales. Porque conectar una región no significa solamente extender una línea eléctrica. Es acortar distancias con el desarrollo, generar nuevas condiciones para invertir y producir, y ampliar las oportunidades de quienes viven allí. En definitiva, el valor estratégico de la infraestructura comienza cuando deja de ser un límite y se convierte en una plataforma para crecer.










