OPINIÓN

Todos los candidatos se olvidan de la crisis laboral

Los candidatos de la oposición y los del oficialismo, salvo alguna rara excepción, olvidaron la crisis laboral generada por el marco económico y potenciado por la pandemia, y solo atinaron a hacer un diagnóstico de la dramática situación. La mayoría de ellos pregona y hasta profetiza como si fueran expertos pero no tienen la menor idea de lo que están diciendo ni lo que están propiciando.

La anomia y la vacuidad que evidencian cotidianamente es una pequeña muestra de que la crisis seguirá inexorablemente creando incertidumbre y sobre todo desconfianza, lo que aleja a las empresas, a los inversores y a los emprendedores.

Todos los días enfrentamos contradicciones, dicen que promueven el empleo y se han perdido no menos de un millón de puestos de trabajo (en base a la proyección del SIPA), prometen estabilidad y encabezamos el ranking mundial de inflación, decimos que hay que promover las exportaciones y prohibimos exportar carnes, se afirma que hay que reformular los impuestos regresivos e incentivar las inversiones y aumentamos las retenciones y la mayoría de los impuestos, se sostiene que el trabajo humano es un objetivo central y aumentamos la cantidad y el monto de los planes sociales sin ningún incentivo para integrarse al mercado, damos prioridad a la salud y anulamos la libre elección de las obras sociales, y finalmente prometemos en la campaña y en los hechos objetivos y logros que se transforman todos en frustraciones.

En rigor, sorprende la pobreza de los relatos de los candidatos, que ni siquiera son discursos, y la improvisación en la que han caído la mayoría, a los que no les brota ninguna idea nueva, y se la pasan haciendo diagnósticos, como si los males que vivimos no hayan sido en parte responsabilidad directa o indirecta de ellos mismo o de sus partidos políticos, tanto en campaña como en la gestión de gobierno.

Demasiados pronósticos y ninguna propuesta concreta para afianzar un modelo económico que todos coinciden debe basarse en un fuerte crecimiento económico acompañado de una campaña agresiva de exportaciones muy demandadas por el mercado global.

Si bien es cierto, que el mercado laboral es el resultado de la política económica, y sobre todo, del horizonte de la reactivación y de la regeneración, cuando disminuyan los efectos de la pandemia y volvamos a ingresar a la "nueva normalidad", nadie ha exteriorizado el modelo de país que deseamos, y solo se escuchan, sobre todo desde el oficialismo, innumerables contradicciones entre los distintos voceros de la interna partidaria.

En este escenario desolador parece conveniente plantear algunas ideas que conforman el escenario de los países más desarrollados. Entre las más destacadas tenemos:

1. La creación de un fondo de despido y desempleo, para asegurar como lo hace Brasil el pago de las indemnizaciones al momento de la extinción del vínculo;

2. Financiar el fondo de despido y desempleo con una redistribución de los aportes y contribuciones al Fondo Nacional de Empleo y al Régimen de Asignaciones Familiares, con lo cual no se genera otro impuesto al trabajo;

3. Reformulación de las indemnizaciones por empleo no registrado, en favor del Fondo Nacional de Empleo, que financie lo previsto en los puntos 1 y 2;

3. Armar un plan de promoción del empleo general que sirva de puente entre los grupos excluidos y el mercado de trabajo, sin diferenciaciones, y sin el pago de aportes y contribuciones si se crea un nuevo empleo capacitando a un nuevo trabajador que hasta ahora no tenía oportunidad de trabajo o que se encontraba en los planes sociales;

4. Eliminación de los casos de percepción de los planes sociales fraudulentos, como los extranjeros no residentes que obtienen documento argentino, cobran el subsidio y viven en un país limítrofe, o los casos de jubilaciones o pensiones otorgadas en fraude de la legislación vigente;

5. La promoción del teletrabajo, reconocida a nivel global, como la fuente de trabajo más importante en el marco de las tecnologías exponenciales;

6. Promover los estudios a todo nivel de la implementación de los sistemas informáticos y de la robótica y de la nanorobótica aplicada a los servicios y a la industria;

7. La alfabetización informática y la adecuación de los programas de estudio desde la escuela primaria, apuntando a las alternativas laborales del futuro;

8. La reformulación de los impuestos al trabajo, de modo que se reajusten a un escenario competitivo en relación con los países de la región que cuentan HOY con impuestos que son o la mitad o un tercio de lo que se paga en nuestro país;

9. Construir sobre lo construido desarrollando una reforma integral laboral y de la seguridad social que permita ubicar a los costos de nuestro país dentro del contexto de la región, sin comprometer los derechos y deberes de los trabajadores y de los empleadores conforme lo establece la legislación vigente;

10. La promoción del convenio colectivo de empresa y de establecimiento, a los fines de adecuar las nuevas formas de organizar el trabajo y las nuevas tecnologías, desarticulados de los convenios de actividad que son en general retrógrados, a fin de alinearse con la robótica, la informática y la inteligencia artificial;

10. La bancarización total del sistema de pago de salarios y de aportes y contribuciones, al igual que en el trabajo autónomo, a fin de ampliar la registración formal del empleo público y privado, eliminando en el Estado nacional provincial y municipal los contratos en fraude de la normativa vigente;

11. La aplicación federal de los sistemas de mediación previa a la instancia judicial tanto en los reclamos laborales como los generados por la Ley de Riesgos del Trabajo, asegurando al trabajador el cobro íntegro y oportuno de las compensaciones e indemnizaciones;

12. Reordenar el procedimiento judicial de los reclamos laborales para que recuperen celeridad, eficiencia e inmediatez, frente a los tiempos y procesos actuales que conforman una auténtica denegación de justicia.

Ya que a nuestros candidatos "no se les cae una idea", y que la mayoría son o han sido protagonistas del fracaso, espero que hurguen e investiguen en los temas propuestos, junto a los cuales se encuentra el futuro del trabajo humano, en donde se debe mejorar la calidad y contenido focalizado de la educación, la aplicación del régimen de educación técnica orientada, se deben sumar a los mecanismos de promoción del empleo joven, actualización y capacitación para la empleabilidad de los que están empleados, y marco de costos laborales y previsionales competitivos a nivel regional y a nivel global.

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Comentarios

  • JE

    Julius Evola

    23/07/21

    Mafia sindical, jucios laborales y alta presión impositiva. Nadie va a tomar empeados en blanco con ese cocktail. Lo que escribe el autor de la nota, es cháchara.

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