El reciente anuncio en Pergamino por parte del flamante gobierno nacional de eliminación de retenciones para casi todos los productos del agro y de la rebaja de 5% para el cultivo de soja muestra la intención de la nueva administración de mejorar la competitividad del sistema agroalimentario argentino.
En el corto plazo las implicancias son positivas e inmediatas. En estos momentos los márgenes económicos se están recalculando a partir de la nueva realidad. Por ejemplo para casos de producción de maíz en el norte de provincia de Buenos Aires, para un rinde esperado de 80 quintales por hectárea, los productores estimaban incurrir en una pérdida de u$s 70 por hectárea en la corriente campaña agrícola 2015-16. El escenario con retenciones cero para esta actividad cambió drásticamente, y ahora estiman un margen económico positivo de u$s 140 por hectárea.
Se estima que el fisco renuncia de recaudar alrededor de u$s 2000 millones por año a partir de esta decisión. Pero es que es tan grande el beneficio que el costo mencionado es un trade-off conveniente. La carne vacuna actualmente apenas supera las 200.000 toneladas de carne exportada por año, y si las recientes medidas se encuadran en una política de estado estratégicamente diseñada, es probable que la Argentina esté exportando entre 800.000 y 1 millón de toneladas por año en las próximas 3 campañas. Esto en ingreso de divisas representa un proyectado de unos u$s 4000 millones adicionales.
Los demás agentes vinculados también mejorarán sus condiciones. Tomando el año 2013 como referencia reciente, en 2015 las ventas para tractores, cosechadoras y fumigadoras auto propulsadas vienen sufriendo una caída de entre 40% y 50%, confirmando así la caída ya experimentada en el año 2014. El retorno de márgenes económicos positivos reanimará el mercado de la maquinaria agrícola, reflejado esto en las consultas que están recibiendo agentes de ventas en todo el país en estos días.
Otro indicador interesante es el precio de las acciones de las sociedades que tienen como principal actividad la producción y el agregado de valor en las cadenas productivas agro. Tomando como referencia el precio de las agro que cotizan en el Nasdaq de Nueva York, podemos constatar que las mismas han ganado más del 20% en su valor de mercado desde las PASO a la fecha. En el mismo periodo, el Índice Nasdaq100 solo tuvo un 3.5% de incremento.
Desde ya que las decisiones, aún pendientes, como las vinculadas a los ROEs, al valor del tipo de cambio, a las condiciones de financiamiento y otras, indican un impacto positivo adicional en el sistema agroalimentario de la Argentina.
Sin embargo, subsisten importantes cuellos de botella para un agro competitivo. Infraestructura de logística y transporte y acceso a mercados son algunos, que la actual administración necesita atacar con la misma decisión y compromiso. La eliminación de las retenciones al agro es un buen comienzo para recuperar la competitividad sistémica. Pero hay varios desafíos por delante.