

Durante décadas, Mendoza ha sido para el país y para el mundo sinónimo de vitivinicultura, turismo, agroindustria y gastronomía. Estos sectores no solo forman parte de nuestra identidad, sino que han sido pilares fundamentales del desarrollo económico de la provincia. Sin embargo, el escenario global nos pide más, nos plantea un desafío mayor que consiste en capitalizar ese recorrido y dar un salto hacia un modelo productivo más diversificado, innovador y con una proyección internacional acorde a los tiempos que vivimos.
Ese proceso ya está en marcha. Mendoza comienza a consolidarse como un polo integral que combina industrias tradicionales con otras más novedosas, vinculadas con el software, la agrifoodtech, las energías renovables, el real estate y la construcción sostenible, junto con el fortalecimiento de la logística como plataforma de conexión regional. Todas representan, en efecto, señales claras de una provincia que amplía su matriz productiva y genera nuevas oportunidades.
Hoy en día, asistimos a una transformación profunda a nivel global impulsada por la transición energética, que demanda una cantidad sin precedentes de minerales críticos, especialmente cobre, y es allí donde la minería ocupa un lugar estratégico. Mendoza cuenta con un potencial significativo ante esta oportunidad histórica, e integrarse a tales cadenas de valor internacionales le permitiría no solo fortalecer su perfil exportador sino también impulsar el desarrollo de proveedores locales, promover la innovación y generar un efecto multiplicador en toda la economía.

El verdadero desafío, entonces, no pasa por el crecimiento de una actividad aislada, sino por la capacidad de integrar industrias en un entorno dinámico y resiliente. La diversificación va más allá de un concepto abstracto, es una condición necesaria para generar crecimiento sostenido, reducir la vulnerabilidad frente a los ciclos económicos y crear empleo de calidad, especialmente para los jóvenes que se forman en nuestras universidades y buscan oportunidades en su propia provincia.
Mendoza cuenta, además, con ventajas diferenciales que refuerzan este posicionamiento. Su capital humano, la calidad de sus instituciones, su ubicación estratégica en el corredor bioceánico y la articulación entre el sector público, el sector privado y el sistema académico, constituyen una base sólida para atraer inversiones y acompañar proyectos a largo plazo.
En ese marco, el Foro de Inversiones & Negocios de Mendoza, representa una instancia clave para proyectar todo ese acervo. Este espacio apunta a conectar a empresarios, inversores y referentes institucionales, generar vínculos y poner de relieve las oportunidades que ofrece nuestro territorio en áreas fundamentales, como energía, minería, economía del conocimiento, turismo, inmobiliaria y logística.
Estos encuentros no solo facilitan el intercambio y la generación de proyectos concretos, sino que también consolidan la visión compartida de una provincia que entiende el valor de planificar su futuro, de construir condiciones para la inversión y de asumir un rol protagónico en el desarrollo económico nacional.
El desafío que tenemos por delante es evidente. Debemos continuar fortaleciendo nuestras capacidades, generar confianza, promover la innovación y avanzar con una mirada estratégica. Porque el futuro no es algo que simplemente sucede, es algo que se construye con visión y confianza en nuestras propias capacidades. Y los mendocinos estamos preparados para dar ese paso.














