Finanzas sostenibles, el nuevo paradigma de las empresas exitosas

Mucho se habla hoy del triple impacto, el modelo que adoptaron las empresas más exitosas del mundo. Este nuevo paradigma llegó para revolucionar la manera de hacer negocios. Hoy ya no es posible evaluar la salud corporativa mirando únicamente los resultados financieros de una compañía, sino integrando sus variables e impacto en relación a la sociedad y el medio ambiente del cual forma parte. Es el resultado de estos indicadores los que actualmente marcan el posicionamiento y reputación de una corporación.

La pandemia iniciada en 2020 le dejó al mundo la enseñanza de que ya no es posible pensarse de forma independiente y que el compromiso socioambiental debe renovarse cada día. En sintonía con esto, en los últimos años fueron los propios consumidores quienes modificaron drásticamente sus expectativas sobre el papel que deben adoptar las empresas. Una encuesta realizada por Morgan Stanley reveló que el 86% de los jóvenes se están interesando en la inversiones sostenibles como una forma de generar retorno financiero y de impactar positivamente en la sociedad. En este sentido, hoy las compañías mejor valoradas son aquellas que mantienen mayor transparencia sobre sus operaciones y que conciben a sus finanzas de manera sostenible propiciando el desarrollo social y ambiental integrada con la economía.

Lanzan canje de ON con el primer bono verde corporativo de la Argentina a nivel internacional

En concreto, las finanzas sostenibles vinieron a aportar un enfoque para promover el compromiso de las organizaciones para apalancar recursos que permitan la concreción de iniciativas en materia de eficiencia energética, energías renovables, construcción sostenible, agricultura sostenible, vivienda asequible, empresas lideradas por mujeres, e inclusive, dar respuesta a los impactos sociales, sanitarios y económicos generados por la pandemia. Lo cierto es que las finanzas sostenibles se convirtieron en una de las expresiones más comentadas en el mercado financiero. 

A nivel global, en 2020 se emitieron bonos verdes, sociales y sostenibles, por u$s 700.000 millones, casi el doble que el año anterior (u$s 358.000 millones) este crecimiento exponencial se torna aún más evidente tomando en cuenta que el primer bono verde fue emitido en 2007. Siguiendo esta tendencia, en los últimos años, el sector financiero ha tomado un interés serio en el potencial de las inversiones sostenibles. Un hecho que marcó un hito en Argentina fue la creación en 2019 de un Protocolo de Finanzas Sostenibles, el cual a fines del año pasado logró contar con la firma de 20 entidades financieras, tanto públicas como privadas, junto a tres asociaciones (ABA, Abappra y ADEBA). El objetivo de esta propuesta fue construir una estrategia de finanzas verdes en la industria bancaria. Se trata de un punto de partida para la creación de modelos de negocios de triple impacto que busquen no sólo ser rentables económicamente sino también generar impacto social, cuidar el medio ambiente y garantizar la sostenibilidad en el largo plazo, así como la capacitación interna de las personas que integran las entidades.

Estos datos dan cuenta del cambio de época que estamos viviendo. La importancia de que cada vez haya más iniciativas en pos de difundir el rol de las finanzas sostenibles es vital para que nuevas entidades financieras, empresas y organizaciones puedan desarrollar sus negocios desde una perspectiva que integre y considere sus impactos sociales y ambientales. Dar hoy respuesta efectiva y creativa ante los enormes desafíos que plantean el cambio climático, la contaminación, la pobreza y la desigualdad ya no es excluyente del sector público. Es hoy el sector privado quien debe involucrarse para achicar esta brecha para construir un mejor futuro para todos.

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