Opinión

FIFAGate: lluvia de dólares y el poder del arrepentido

En esta noticia

En pocos días se cumplirá un nuevo aniversario del caso de corrupción que hizo temblar a la entidad que gobierna el fútbol mundial. En la madrugada del 27 de mayo de 2015, efectivos de la policía suiza junto al FBI ingresaron al hotel Baur Au Lac de Zurich para detener a siete altos directivos de la FIFA, quienes estaban listos para asistir al 65° Congreso, donde Joseph Blatter ya tenía asegurada su quinta reelección.

La Fiscal General de EE.UU. Loretta Lynch, a cargo de la investigación, acusó a catorce imputados -entre dirigentes y empresarios- de los delitos de soborno, lavado de dinero y fraude electrónico.

El argentino Alejandro Burzaco, ex CEO de Torneos y Competencias, logró evadirse partiendo hacia Bolzano, ciudad fronteriza del norte de Italia, cerca de Los Alpes, reconocida por su célebre Museo de Arqueología donde se aloja la momia neolítica Ötzi, llamada "Hombre de Hielo".

Allí se mantuvo como prófugo hasta el 10 de junio de 2015, cuando sus abogados le aconsejaron entregarse.

En noviembre de ese año, al ser interrogado por el fiscal Sam Nitze se declaró culpable de asociación ilícita, conspiración de fraude y lavado de dinero, aceptando pagar u$s 21,6 millones de dólares.

Tras esa declaración se convirtió en "testigo protegido" o "arrepentido", manteniéndose a disposición de la justicia de Nueva York, aportando datos, cifras y documentación, bajo prisión domiciliaria hasta la finalización del proceso.

Sus declaraciones durante quince jornadas en dos juicios (2017 y 2023), contribuyeron a condenar a tres de los acusados: el paraguayo Juan Ángel Napout (ex presidente de la Conmebol), el brasileño José María Marín (ex presidente de la Federación brasileña CBF) y el argentino Hernán López (ex ejecutivo de Fox Sports).

En noviembre de 2017, Burzaco confesó ante la Corte Federal en Brooklyn: "Participé en el pago de coimas desde que arranqué como accionista de Torneos en 2005 hasta que Grondona murió, en julio de 2014. El propósito de nuestro diálogo era arreglar, discutir los mecanismos bajo los cuales la coima iba a ser pagada; confirmar, en otros casos, que hubiera sido correctamente recibida. Pedir sus acciones o su influencia, incluso que la coima fuera pagada para ciertos contratos; firmar; extender; proteger; no rescindir, como en cada caso y en cada momento de mi vida en este negocio. Creo que esto es un buen resumen".

La justicia de EE.UU. acusó a unas 45 personas por más de 90 delitos, incluyendo a empresas dedicadas al deporte, que habían participado en sobornos por más de U$S 200 millones de dólares durante el proceso de adjudicación de los mundiales Rusia 2018 y Qatar 2022.

Dentro del variado menú, 27 de los imputados se declararon culpables, 4 de ellos murieron, algunos confesos fueron sentenciados y otros luego de ocho años esperan una sentencia.

Según informes del FBI, los acusados "corrompieron durante muchos años la gobernanza y los negocios del fútbol internacional con sobornos y comisiones ilegales, y se involucraron en esquemas criminales fraudulentos que causaron un daño significativo al deporte del fútbol. Sus esquemas incluían el uso de empresas fantasma, contratos de consultoría falsos y otros métodos de ocultación para disfrazar los sobornos y los pagos de comisiones ilegales y hacerlos parecer legítimos".

Este entramado plagado de secretos, muertes y traiciones más propias del cine negro de Hollywood (1940/1950) fueron recreadas en modo de miniserie ("El Presidente"-Amazon-2020) y como documental ("Los entresijos de la FIFA"-Netflix-2022).

Palabras del arrepentido

El Tribunal del Distrito Este de Nueva York, representado por la jueza Pamela Chen, le concedió a Burzaco el derecho denominado "time served" (tiempo cumplido), según el cual se considera cumplida íntegramente la condena tras computarse el tiempo que el acusado permaneció bajo prisión preventiva (en este caso, domiciliaria) a la espera de la sentencia.

Antes de escuchar el veredicto, Burzaco dijo sus últimas palabras ante la jueza federal de Brooklyn Pamela Chen, en presencia de sus cuatro hijos y otros integrantes de su familia, sentados en primera fila. Pidió disculpas a los clubes de fútbol, a los jugadores, a los hinchas, al tribunal y a los fiscales.

"No hay excusas para lo que hice. Podría haber decidido alejarme, podría haber decidido hacer sonar el silbato yo mismo... No lo hice, y estaba avergonzado. Todavía estoy avergonzado".

"Su señoría, le prometo que aprendí esta dura lección y que cumpliré con la ley por el resto de mi vida. Confío en el sistema de justicia de Estados Unidos. Señoría, aceptaré su sentencia con gracia y dignidad. Lo siento mucho."

Según reproduce la periodista Nina Pullano en su artículo "No hay prisión para testigo clave de sobornos de la FIFA" (No prison time for key FIFA bribery witness) publicado en el sitio Courthouse News Service, la jueza Chen secó sus lágrimas antes de señalar la cooperación y rehabilitación de Burzaco que "reafirmaron mi creencia en el sistema de justicia de EE.UU."

Y añadió: "Me parece que su cooperación ha sido nada menos que impresionante. Creo que ha dado un ejemplo no sólo para su familia, sino para el mundo, al hacer lo correcto".

Según la jueza, le habría sido más fácil "regresar sigilosamente a su país de origen (Argentina), y evitar la extradición, como lo han hecho otros acusados. En cambio, se entregó a las autoridades en Italia en 2015 y luego voló a la ciudad de Nueva York para comenzar a reunirse con agentes del FBI".

La magistrada a su vez elogió el trabajo voluntario de Burzaco en un comedor de beneficencia y su compromiso al denunciar otros delitos que presenció, entre ellos, el intento de robo de una bicicleta que logró frustrar y un bunker de drogas que operaba en Washington Square Park.

"Mientras usted hablaba, señor Burzaco, me sentí privilegiada y orgullosa de participar en ello", concluyó la jueza.

Por su parte, la fiscal adjunta Kristin Mace señaló: "No hay duda que después del testimonio del Sr. Burzaco en 2017, la industria del fútbol cambió para siempre. El señor Burzaco se ha ganado el profundo y genuino respeto del gobierno de Estados Unidos".

Según los tres cargos de la acusación inicial Burzaco pudo recibir una pena máxima de hasta 60 años de prisión. Sin embargo, gracias a su valorada colaboración, sólo recibió una multa simbólica por un total de u$s 300 dólares.

La corrupción en la Antigua Roma

El profesor Luis Mariano Robles Velasco (Universidad de Granada) sostiene que "delitos tan actuales como el cohecho (coimas o sobornos), el tráfico de influencias, el robo de las arcas del Estado, la extorsión, la adjudicación de obras públicas a los amigos poderosos o la compra de votos colapsaron a muchos gobiernos de la antigua Roma".

A más de dos milenios transcurridos, la postal de aquella época como signo de la decadencia republicana, bien puede compararse con la problemática social de la actualidad.

Según Plutarco, cuando Julio César fue elegido cónsul (59 a C.), propuso la última y más severa ley republicana contra los delitos de corrupción ("Lex Iulia"), que castigaba con el destierro y multas desorbitadas. No obstante semejante rigor, se le atribuye al tribuno Metello el vano intento de impedirle a Julio César que tomase dinero de las reservas del Estado, citándole las leyes que prohibían tocarlas, recibiendo como respuesta "el tiempo de las armas es distinto al de las leyes", mientras continuaba su marcha hacia las puertas del Tesoro.

Así, como en la antigua Roma y en otra demostración que los ciclos históricos suelen repetirse, Blatter resultó prisionero de su poder, viéndose obligado a renunciar a un nuevo mandato como presidente de la FIFA (1998-2015) por causa del escándalo de los sobornos y de sus contradicciones.

Si bien el "FIFAgate" ha provocado un cambio de mando entre los dueños del fútbol mundial, no es tiempo de vanagloriarse sino de reflexionar sobre lo ocurrido.

Todavía resta reconstruir una cultura basada en el juego limpio, que servirá a las generaciones futuras para sancionar -ley en mano- los abusos de la corrupción organizada.

Al momento de concretarse esa tarea pendiente, ya no hará falta pedirles a los arrepentidos que nos cuenten la verdad.

Temas relacionados
Más noticias de FIFAgate
Noticias de tu interés

Compartí tus comentarios

¿Querés dejar tu opinión? Registrate para comentar este artículo.