Opinión

Diabetes: ¿cómo prevenir, retrasar y controlar una enfermedad que amenaza a generaciones cada vez más jóvenes?

Vivir al límite. Sin tiempo para planificar comer saludablemente, disminuir el estrés o dedicarle algunas pocas horas semanales a la actividad física genera una propensión a padecer enfermedades crónicas. Sí, es una verdad que sabemos de memoria, que colocamos en el cajoncito de los "lugares comunes" y que, consciente o inconscientemente, preferimos no parar para reflexionar al respecto. Como tampoco paramos para comer sano, no estresarnos y ejercitarnos físicamente. Un círculo vicioso y peligroso.

Una de las enfermedades crónicas que más se ha incrementado en Argentina es la diabetes tipo 2, pese a que es una enfermad que puede prevenirse. Se caracteriza por presentar valores elevados de glucosa en sangre como consecuencia de la reducción de la producción de insulina por parte del páncreas o por la dificultad que tiene la glucosa de pasar desde la sangre al interior de los tejidos (proceso conocido como resistencia a la insulina).

Cada 14 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Diabetes para crear conciencia sobre la enfermedad, su impacto en la salud y el bienestar de las personas y las estrategias eficaces que pueden utilizarse para prevenirla y controlarla.

La diabetes tipo 2 (antes llamada no insulinodependiente o de inicio en la edad adulta) es el resultado del uso ineficaz de la insulina por parte del cuerpo. Según datos de la Organización Panamericana de la Salud, más del 95% de las personas con diabetes, tienen del tienen tipo 2.

El tratamiento de la diabetes tipo 2 suele tener tres componentes: dieta y actividad física en una primera instancia y, de no haber una adecuada respuesta, se agrega medicación. Las complicaciones más frecuentes están asociadas a enfermedad cardiovascular, cerebro-vascular (ACV), insuficiencia renal, daño retiniano y posteriormente, trastornos sensitivos por lesiones de los nervios.

Hay un fenómeno que particularmente nos alarma: el inicio de la diabetes tipo 2 a edades cada vez más tempranas. En un estudio publicado a fines de 2022 en el British Medical Journal se comparó la tasa de incidencia (ajustada por edad) de diabetes tipo 2 en jóvenes entre 15 y 39 años, entre 1990 y 2019. ¡Esta tasa aumentó un 56% en casi 30 años! El factor de riesgo asociado más fuertemente con esta variación fue el incremento de peso.

En Argentina, los datos arrojados por las Encuestas Nacionales de Factores de Riesgo (2005, 2009, 2013, 2018) muestran un crecimiento del porcentaje de glucosa elevada en mayores de 18 años. Mientras que en 2005 la prevalencia fue del 8,4%, en la del 2018 esta prevalencia trepó al 12,7%. Paralelamente, también creció la prevalencia de exceso de peso entre 2005 y 2019 (49% vs 61,6%) a expensas de un incremento en la obesidad (14,6% vs 25,3%). La diabetes tipo 2 es una de las enfermedades que más frecuentemente está asociada a la mortalidad (especialmente, aquella que ocurre antes de los 60 años) y a la discapacidad.

¿Se puede prevenir la diabetes tipo 2? La respuesta corta es sí. Sondear la presencia de algunos factores de riesgo en el interrogatorio, como peso al nacer, antecedentes de diabetes en la familia directa, exceso de peso llevan a explorar con más profundidad la situación metabólica. Cuanto antes se detecte y se pueda comenzar el tratamiento, mejor pronóstico. Esto logrará que las complicaciones no se presenten o aparezcan más tarde.

Vivir y convivir con una enfermedad crónica

Los pacientes con diabetes padecen una enfermedad crónica. Es decir, una enfermedad que se controla, pero no se cura. Esto implica que, como su nombre lo indica, no sólo tienen que recorrer el "camino de la enfermedad crónica" (duelo, convivencia, complicaciones) sino también tienen que mantener el tratamiento tal cual le fue indicado a lo largo de su vida. Interactuar con su médico tratante y con el sistema de salud. Y, además, vincularse con sus convivientes, con otros vínculos afectivos, con sus compañeros de trabajo. En definitiva, vivir.

Desde GLEC (Grupo Latinoamericano de Enfermedades Crónicas), una asociación civil sin fines de lucro que acompaña activamente a los pacientes con enfermedades crónicas para mejorar su calidad de vida, pretendemos transformar el abordaje de esta situación. Colocamos al paciente con una enfermedad crónica, como puede ser la diabetes tipo 2, en el "centro del escenario", en lugar de que el centro sea ocupado, como ocurre actualmente, por la enfermedad crónica como entidad clínica. Esto significa que no sólo hay que lograr que la enfermedad esté adecuadamente controlada sino también enfocarse en el entorno familiar y social del paciente para que tenga una adecuada calidad de vida.

La diabetes tipo 2 y su principal factor de riesgo (el exceso de peso) debieran ser prioridad en la agenda de salud de nuestro país.

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