Cambiar el federalismo fiscal

Muchas veces se habla de las asimetrías entre el conurbano y el interior bonaerense desde la perspectiva de las problemáticas que arrastra el Gran Buenos Aires a diferencia de los municipios de la periferia. Está claro que son realidades incomparables, desde todo punto de vista. Lo curioso es que, en función de esta certeza, el Coeficiente Único de Distribución (CUD) que otorga la provincia a las comunas siga teniendo un criterio no contemplativo respecto de las diferencias que hay entre el conurbano y el interior. En ese sentido, hay una falsa dicotomía. Es que, en rigor, si se mide por habitantes, los municipios del conurbano reciben la mitad de lo que reciben los del interior, siendo que en los distritos donde se concentra la mayor población, con más vulnerabilidad y necesidades, es donde más cantidad de recursos debería volcar el Estado. Como se sabe, el conurbano representa el 1% del territorio bonaerense, y allí se concentran dos tercios de la totalidad de sus habitantes. Por eso resulta injusto que los diez municipios que más reciben sean del interior y los últimos diez -de los 135 que tiene la provincia- sean del conurbano. El CUD vigente perjudica al conurbano sin lugar a dudas.

Claramente la discusión del federalismo fiscal se ve truncada por la sobre representación que tiene el interior en el Senado. ¿Qué legislador va a votar algo que perjudique a su región? Asimismo, los representantes del interior buscan justificar las asimetrías en cuanto a lo que reciben en base a una mirada distinta; plantean que si se mide por superficie en lugar de per cápita son ellos los perjudicados en la distribución de recursos. La gran pregunta es si quienes razonan de esa manera están pensando en defender los intereses de todos los bonaerenses o sólo en sus propios intereses políticos. La respuesta parece clara. Lo mismo ocurre con la discusión en torno al calendario electoral. Está claro que para la sociedad la mejor forma de elegir es por categoría, desdoblando las elecciones de presidente, gobernadores e intendentes. La boleta sábana y el efecto arrastre perjudican el discernimiento a la hora de elegir en torno a realidades distintas e identidades distintas por geografía, población y necesidades. Como sea, mientras sigamos rehenes de estas mezquindades políticas, será imposible cambiar.

Por otro lado, parte de la discusión también debe darse en el orden nacional y provincial respecto a la recaudación y distribución de todo el sistema. De nada sirve plantear un sistema de regionalización si la Nación sigue recaudando el 85% de los tributos, el 14% las provincias y el 1% los municipios. Para los municipios promedio del conurbano, las asignaciones por coparticipación y otros fondos específicos representan cerca del 50% de sus ingresos totales. El otro 50% surge de ingresos propios.

En relación a esto, la provincia de Buenos Aires distribuye de la coparticipación nacional más los impuestos provinciales sólo el 16,4%, es decir alrededor del 10% de su gasto. Aún a pesar de todo esto, los municipios gastan -en promedio- menos de lo que reciben, a diferencia de la Nación y la provincia. Esto demuestra la responsabilidad -y en muchos casos la eficiencia- del gasto por parte de los intendentes que lleva a la necesidad de hacer cumplir las autonomías municipales.

El diagnóstico es tan claro como los números. No se trata de perjudicar al interior para beneficiar al conurbano, sino de distribuir equitativamente en función de las necesidades de cada uno. En una escala menor, pero que afecta directamente, lo que le pasa a los municipios del conurbano es lo mismo que le ocurre a la provincia de Buenos Aires en cuanto a lo que percibe de coparticipación nacional. La única que se animó a pelear por lo que le corresponde a la provincia fue la ex gobernadora María Eugenia Vidal. El resto de los gobernadores de turno, para no confrontar, fueron serviles al poder central, en detrimento de los intereses de los bonaerenses. No podemos seguir perdiendo tiempo en especulaciones y mezquindades políticas mientras millones de bonaerenses se ven vulnerados en sus derechos básicos. Urge un cambio en el federalismo fiscal. 

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Comentarios

  • MG

    Marcelo GP

    06/04/21

    Señor. Como llegó a ser diputado provincial? Tiene la capacidad para el puesto? Su planteo roza la infantilidad, plantea una redistribución en base a la cantidad de habitantes. Plantea como dicotomía la distribución en base a la superficie. No le da para pensar que la tercera alternativa, la mas coherente, la de sentido común, y la que usted ni siquiera nombra es la que correspondiería aplicar? no le digo cual es aunque es obvia... Vamos piense que usted puede...

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