Comunicación, reputación y responsabilidad social empresaria en tiempos de coronavirus

Con la irrupción del coronavirus, cambió el mapa social y, por ende, la comunicación de las empresas también debió adaptarse. Saldrán más fortalecidas las que sintonicen con el ánimo y las necesidades de la sociedad y comprendan el nuevo espíritu social que surja de esta crisis

La constitución del Covid-19 como pandemia a nivel mundial generó un escenario impensado para las empresas y los consumidores.

El avance del virus y las medidas adoptadas para contener su propagación, generaron un enorme impacto en nuestra vida diaria: se modificaron las rutinas, las modalidades de trabajo, la manera habitual de relacionarnos, los hábitos de consumo, en fin: cambió el mapa social y, por ende, la comunicación de las empresas también debió adaptarse.

"Los tiempos de crisis ponen a prueba a las compañías y sus identidades, y marcan el momento de pasar del storytelling al storydoing"

Un punto sustancial a tener en cuenta a la hora de impulsar cualquier acción de comunicación, tiene que ver con el contexto en el cual se encuentra inmerso nuestro público al momento de realizarla, y hoy el coronavirus constituye un eje rector fundamental para toda empresa que apunta a realizar una exposición.

En este marco, serán las compañías que logren realizar acciones fieles a su esencia, que vinculen su función con el actual escenario social y den un mensaje que represente los valores de su público objetivo; las que terminarán fortaleciendo su reputación y su espacio en el debate diario por ganar un lugar en el top of mind de los consumidores.

Durante las últimas semanas, fueron muchas las empresas que realizaron acciones de bien público para promover un impacto positivo en la sociedad.

Algunas adaptaron sus líneas de producción con el objetivo de fabricar productos necesarios para preservar la salud pública, otras liberaron servicios de manera gratuita para la gente en el marco del aislamiento, incluso unas cuantas crearon aplicaciones para impulsar acciones solidarias.

 

Las compañías que logren realizar acciones fieles a su esencia, que vinculen su función con el actual escenario social, terminarán fortaleciendo su reputación y su espacio en el debate diario por un lugar en el top of mind de los consumidores"

 

Y esto no es casualidad. Los actos dicen muchas veces más que las palabras. Los tiempos de crisis ponen a prueba a las compañías y sus identidades, y marcan el momento de pasar del storytelling al storydoing.

En el marco de los numerosos desafíos que enfrentamos como sociedad de cara al futuro, la responsabilidad social empresarial y el impacto que las empresas generen en la comunidad serán también puntos esenciales, no sólo en la percepción que los consumidores tendrán de las marcas, sino también en el acompañamiento del espíritu colaborativo que resultará necesario para capear el casi seguro temporal socio-económico venidero.

En este escenario cambiante y desafiante, las empresas deben encarar numerosos frentes para adaptarse a los cambios y desarrollar sus negocios.

La gestión de sus acciones, su responsabilidad para con la sociedad y la forma en la cual comuniquen las mismas, también serán esenciales en la consideración de los consumidores, una vez que el mundo recupere -o asuma una nueva- normalidad.

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