La autoestima no se limita a la percepción que una persona tiene sobre sí misma. También puede influir en la manera de relacionarse con los demás, comunicar necesidades, defender derechos personales y establecer límites frente a situaciones incómodas.
Sobre esta relación habló Walter Riso, doctor en Psicología y especialista en Terapia Cognitiva, quien analizó cómo una baja valoración personal puede estar asociada con una menor asertividad y mayores dificultades para decir “no”.
Durante su participación en Aprendemos Juntos, el autor de Amar o depender, Pensar bien, sentirse bien y El coraje de ser quien eres explicó la importancia de la seguridad personal al momento de defender una posición frente a otras personas.
“La gente con baja autoestima es poco asertiva. La asertividad es la capacidad de expresar sentimientos negativos y sentimientos positivos, pero sobre todo sentimientos negativos”, señaló Riso.
¿Qué relación existe entre la baja autoestima y la dificultad para decir “no”?
Para el psicólogo, ser asertivo no significa únicamente comunicar emociones positivas o aceptar las opiniones ajenas. También supone poder manifestar un desacuerdo, rechazar determinadas solicitudes y expresar aquello que genera incomodidad.
“La asertividad es la capacidad de decir no, de expresar desacuerdos, de dar una opinión contraria, de negarse a un pedido irracional, de defender los derechos personales”, afirmó.
Desde esta perspectiva, cuando una persona tiene una baja valoración de sí misma puede encontrar mayores obstáculos para reconocer y defender esos derechos. Esto puede llevarla a ceder ante determinadas demandas o evitar expresar lo que realmente piensa por temor a las consecuencias.
Para Riso, aprender a establecer límites está relacionado con reconocer el propio valor y entender que expresar una negativa o una opinión diferente también forma parte de una comunicación saludable.
Walter Riso explicó cómo influye la autoestima en las relaciones de pareja
Las consecuencias de esta dinámica también pueden aparecer en los vínculos afectivos. Riso sostiene que una baja autoestima puede favorecer relaciones desequilibradas en las que una persona termina colocando sistemáticamente las necesidades de su pareja por encima de las propias.
“Si tú tienes poca autoestima, no vas a reconocer tus derechos personales. Entonces, en cualquier relación de pareja, te vas a poner siempre en una actitud de sumisión”, explicó.
Según el especialista, esta posición puede provocar que una persona evite los conflictos, renuncie a expresar sus opiniones o acepte situaciones con las que no está de acuerdo para preservar la relación.
“Vas a terminar haciendo lo que la otra persona quiera. Te vas a dejar manipular”, agregó.
¿Cómo es una relación cuando existe una buena autoestima?
Para Riso, los vínculos saludables requieren que ambas partes puedan relacionarse desde un plano de igualdad, con libertad para manifestar necesidades, deseos, diferencias y límites.
“La persona que tiene una buena autoestima es digna. Y al ser digna, siempre va a establecer una relación de igual a igual”, concluyó el psicólogo.
De esta manera, trabajar sobre la autoestima no solo está relacionado con mejorar la percepción personal. También puede contribuir a desarrollar una comunicación más asertiva, defender los propios derechos y establecer relaciones basadas en límites claros y respeto mutuo.