En esta noticia

El presidente colombiano Gustavo Petro convocó a su par ecuatoriano Daniel Noboa a un encuentro en la frontera para, según sus palabras, “construir la paz de esos territorios”, luego de que el mandatario ecuatoriano lo acusara públicamente de haber impulsado una incursión de guerrilleros colombianos en territorio ecuatoriano.

El episodio se produce en medio de una escalada de tensiones diplomáticas y una guerra comercial entre ambos países que desde el 1 de mayo incluirá aranceles del 100% sobre productos colombianos.

Gustavo Petro invita a Noboa a reunirse en la frontera

El miércoles 29 de abril, Noboa publicó en su cuenta de X que “varias fuentes” le informaron sobre una incursión de guerrilleros colombianos por la frontera norte de Ecuador, presuntamente impulsada por el Gobierno de Petro. El mandatario ecuatoriano no ofreció detalles sobre el punto exacto donde habría ocurrido el episodio y llamó a Petro a “mejorar la vida de su gente en vez de exportar problemas a países vecinos”.

Petro respondió invitando a Noboa a reunirse directamente en la frontera y le pidió que dejara de “creer mentiras”. Luego fue más lejos y acusó al expresidente colombiano Álvaro Uribe de estar detrás de las acusaciones, al afirmar que la situación responde a un plan para influir en el resultado de las elecciones colombianas mediante “mentiras”.

El contexto de violencia en la frontera Colombia-Ecuador

La tensión entre ambos gobiernos no es nueva. En los últimos años se consolidó la presencia de grupos disidentes de las FARC en territorio ecuatoriano cercano a la frontera, como el Frente Oliver Sinisterra y los Comandos de la Frontera, dedicados al narcotráfico y la minería ilegal.

Noboa ha declarado terroristas a esos grupos y responsabiliza a Colombia por la entrada de cocaína que, según señaló, alimenta la peor crisis de violencia en la historia de Ecuador, que encabeza América Latina en homicidios con un índice superior a 50 por cada 100.000 habitantes al año.

Gustavo Petro y Daniel Noboa protagonizan una de las crisis diplomáticas más agudas entre ambos países. EFE / Presidencia de Colombia

En ese marco, las Fuerzas Armadas ecuatorianas comenzaron a bombardear en marzo presuntos campamentos de grupos criminales en la frontera con apoyo de los Estados Unidos. Uno de esos artefactos apareció en un cultivo de coca en Colombia, episodio que elevó las tensiones antes de ser considerado un incidente sin detonación.

Otras acusaciones cruzadas que profundizan la crisis

El pulso entre ambos mandatarios acumula varios frentes abiertos. Petro ha insistido en que Ecuador libere al exvicepresidente Jorge Glas, quien cumple dos condenas por corrupción y fue recapturado en un polémico asalto a la Embajada de México en 2024. Por su parte, Noboa acusó a Petro de haber tenido contacto con el narcotraficante José Adolfo Macías Villamar, alias Fito, líder de Los Choneros, durante su estadía en Manta en 2025, algo que el mandatario colombiano negó.

Petro también advirtió esta semana sobre lo que llamó un posible “autoatentado de Ecuador” para culparlo, y señaló que si los explosivos usados por el EMC en el Cauca provienen de Ecuador, se trataría de una “alianza de narcos” orientada a beneficiar a candidatos afines en las próximas elecciones.