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La política colombiana volvió a agitarse tras una propuesta que generó debate inmediato. La posibilidad de que un expresidente regrese al Ejecutivo en un cargo clave abre interrogantes sobre el rumbo de la seguridad en el país.

En medio del escenario electoral, la candidata presidencial Paloma Valencia puso sobre la mesa una idea que no pasó desapercibida: que Álvaro Uribe Vélez asuma como ministro de Defensa en un eventual gobierno suyo.

Aunque la iniciativa no es nueva dentro de su discurso político, el planteo reavivó discusiones sobre la viabilidad legal y política de este nombramiento, así como su impacto en la estrategia de seguridad nacional.

Paloma Valencia propone a Álvaro Uribe como ministro de Defensa: qué implica la idea

Durante un acto en Antioquia, Paloma Valencia expresó su intención de que Álvaro Uribe lidere el Ministerio de Defensa, apelando a su experiencia en la política de seguridad democrática aplicada entre 2002 y 2010.

La candidata sostuvo que esta decisión buscaría un giro frente a políticas actuales como la “Paz Total”, con un enfoque más fuerte en el control territorial y el fortalecimiento de la fuerza pública.

En su planteo, Valencia también remarcó la necesidad de recuperar capacidades operativas, incluyendo tecnología, presencia militar y estrategias de seguridad, como parte de su propuesta de gobierno.

Paloma Valencia expresó su intención de que Álvaro Uribe lidere el Ministerio de Defensa. Colprensa

Esta no es la primera vez que menciona a Uribe dentro de su equipo. En ocasiones anteriores, incluso lo había considerado para otros roles, lo que evidencia el peso del expresidente dentro de su proyecto político.

¿Es viable que Álvaro Uribe sea ministro de Defensa? Qué dice la ley en Colombia

Desde el punto de vista legal, la posibilidad de que Álvaro Uribe sea ministro de Defensa es viable en Colombia, siempre que cumpla con los requisitos generales para ejercer cargos públicos.

La Constitución establece que cualquier ciudadano mayor de 25 años, sin inhabilidades vigentes, puede asumir un ministerio, lo que incluye a los expresidentes.

La única prohibición clara es la reelección presidencial inmediata, contemplada en el artículo 197, pero no existe una restricción que impida ocupar cargos dentro del Ejecutivo.

Sin embargo, pueden existir limitaciones temporales si el exmandatario ha ocupado recientemente un cargo en el Congreso o enfrenta procesos judiciales que generen inhabilidades.

En la historia colombiana, los casos de expresidentes que regresan al gabinete son poco frecuentes, aunque existe el antecedente de Enrique Olaya Herrera, quien fue canciller tras haber sido jefe de Estado.

Más allá de lo jurídico, el debate también pasa por el plano político: el eventual nombramiento de Uribe implicaría reforzar una línea dura en seguridad y marcar un claro contraste con la actual administración.