

El presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, anunció el domingo 27 de septiembre que ordenó al Ministerio de Hacienda y al equipo económico del Gobierno iniciar conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para buscar una salida a la situación de las finanzas públicas del país.
“Saldremos adelante”, sentenció el mandatario durante una alocución televisada retransmitida donde no detalló todavía cuáles serían las condiciones que Colombia llevaría a una eventual negociación.
Durante su intervención, De La Espriella explicó que ha dado “instrucciones claras” para establecer “conversaciones con el FMI para buscar una salida negociada a la crisis” que, según afirmó, hereda su Gobierno.
¿Por qué Colombia buscará conversaciones con el FMI?
Según explicó De La Espriella, el Estado colombiano atraviesa una situación que calificó como la “más crítica” de la historia del país. El presidente atribuyó este escenario al “despilfarro” del Gobierno anterior, encabezado por Gustavo Petro, y a hechos de corrupción.
En ese contexto, afirmó: “Se robaron todo” y agregó que “todo ese daño no va a quedar impune en el Gobierno del tigre”, como denomina a su Ejecutivo.
El presidente también sostuvo que la gravedad de la situación fiscal “no es suficientemente entendida” por la opinión pública debido a la “aparente normalidad económica” que, según aseguró, existe actualmente en el país. De acuerdo con su explicación, esa situación estaría relacionada con una “economía paralela” sostenida por “los dineros ilícitos” provenientes de la corrupción y el narcotráfico ya que Colombia es “el primer productor de cocaína del mundo”.
¿Cuál es la situación de las finanzas públicas de Colombia?
Al referirse a las cuentas del Estado, De La Espriella afirmó: “El Gobierno mantiene una quimera que no puede seguir pagando” y señaló que “los ingresos (del Estado) son menores que el pago de su deuda y su funcionamiento”.
El presidente agregó: “El Estado colombiano está sobregirado” y sostuvo que “las finanzas públicas ya no aguantan más”. Estas declaraciones fueron utilizadas por el mandatario para explicar la decisión de iniciar conversaciones con el FMI.
De acuerdo con las cifras oficiales citadas por EFE, la deuda pública colombiana asciende actualmente al 60 % del producto interno bruto (PIB), según los datos correspondientes al cierre del primer semestre de 2026. Cabe destacar que la previsión de déficit fiscal para este año se situaba en el 7,4 %.
A este escenario se suma el terremoto de agosto, de magnitud 7,4, cuya reconstrucción puede ejercer presión adicional sobre las cuentas públicas y reducir aún más el margen fiscal del Gobierno. Por ahora, no se conocen los términos de las conversaciones que Colombia mantendrá con el FMI.
En este contexto, las conversaciones anunciadas con el FMI serán una nueva instancia de discusión sobre la situación fiscal colombiana. Hasta el momento, el Gobierno no ha informado públicamente los términos de una eventual negociación ni ha anunciado un acuerdo financiero con el organismo.
Con información de EFE.










