

A menos de tres semanas de la posesión presidencial del 7 de agosto, el equipo de seguridad del presidente electo Abelardo De la Espriella recibió información de inteligencia que advierte sobre un presunto plan para atentar contra su vida durante el proceso de empalmes regionales.
Según el comunicado oficial, existiría una recompensa de hasta 3000 millones de pesos ofrecida por estructuras del ELN y las disidencias de las Farc para concretar el ataque.
Los informes también alertan sobre posibles intentos de infiltración en ruedas de prensa y actividades públicas, con especial atención a eventos donde participen niños y adultos mayores, escenarios que los grupos armados buscarían aprovechar para ejecutar acciones violentas.
La agenda sigue en pie pese a las amenazas
El equipo del presidente electo fue claro al respecto: no suspenderá la agenda de trabajo ni el proceso de empalme territorial. La postura del mandatario entrante es que “Colombia no puede ceder ante las amenazas de quienes pretenden imponer el miedo” como herramienta política.
Al mismo tiempo, se anunciaron medidas extraordinarias de seguridad en cada municipio donde De la Espriella tiene actividades programadas, con controles reforzados en recintos cerrados y plazas públicas para proteger tanto al presidente electo y su equipo como a los ciudadanos que asistan.

El equipo también solicitó formalmente a las autoridades competentes que avancen en las investigaciones para identificar el origen de la amenaza, individualizar a los responsables y neutralizar cualquier acción que ponga en riesgo vidas humanas.
Respaldo institucional y político ante la denuncia
La reacción no se hizo esperar por parte de las máximas figuras del país. El expresidente Álvaro Uribe Vélez expresó su solidaridad con De la Espriella a través de su cuenta de X, mientras que el partido Centro Democrático condenó de manera enérgica cualquier plan criminal dirigido contra el mandatario electo.
El procurador general de la Nación, Gregorio Eljach, también rechazó públicamente cualquier amenaza o acto de violencia contra De la Espriella e hizo un llamado a las autoridades para que actúen con celeridad y garanticen su protección durante el período de transición, según compartió Infobae Colombia.
El contexto político que rodea la amenaza
La denuncia se produjo en medio de un clima de fuerte tensión política. El presidente saliente, Gustavo Petro, sigue sin reconocer los resultados de la segunda vuelta presidencial, un factor que ha enrarecido el ambiente institucional en las semanas previas al cambio de gobierno.
Pese a ese escenario, el equipo de De la Espriella reafirmó que las reuniones previstas con alcaldes, gobernadores y movimientos sociales se mantendrán según el cronograma original, y subrayó que ninguna organización criminal impedirá que el gobierno elegido por los colombianos ejerza sus funciones a partir del 7 de agosto.











