Management: cómo convertir la innovación en una estrategia rentable

Management: cómo convertir la innovación en una estrategia rentable

El argentino Laureano Mon –actualmente radicado en París– creó The Sprout, un método para que las empresas incorporen el design thinking 360º en sus negocios.

En el competitivo fashion business global, hay un argentino que en los últimos años se destacó como investigador y experto en tendencias de consumo y estrategia de innovación. Se trata de Laureano Mon, licenciado en Ciencias Políticas (UBA) con un posgrado en Gestión y Política en Cultura y Comunicación, además de un máster en Economía Política (Flacso). Docente de universidades en su país de origen y en Brasil, reside en París, donde investiga y produce valioso material para el Observatorio de Tendencias del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).

The Sprout Studio es su empresa, con sede en la capital francesa, pero también el título del último libro que escribió, en colaboración con Maurizio River Serena, especialista italiano en diseño estratégico. El texto condensa su experiencia y visión sobre el rol de la innovación en el complejo panorama económico, tecnológico y social actual, y propone una metodología para aplicar en las empresas. “El objetivo es aportar una nueva filosofía de trabajo para generar innovaciones radicales que pongan a las empresas al frente del juego en el mercado”, resumen los autores.

Tu último libro se propone demostrar que la innovación requiere gestión. ¿Creés que muchas empresas fallan justamente por apostar más a la mística que a la metodología?

Este es un trabajo de reflexión crítica que surgió naturalmente junto a Maurizio River Serena, colega en la especialización en Diseño Estratégico en UNISINOS, Brasil. Luego de observar que algunas metodologías de innovación resultaban inadecuadas para los tiempos que corren o, en otros casos, estaban formuladas teóricamente pero no lograban aplicarse al imperfecto universo de una empresa, comenzamos a bocetar The Sprout. En el inicio, la idea fue generar un training completo para los equipos de las compañías: desde la investigación de tendencias y la construcción de escenarios futuros hasta la formulación de la estrategia de mercado. Luego comenzamos a pensar en la necesidad de compartir nuestra visión y esta nueva metodología a través del libro, en el que estuvimos trabajando 18 meses.

"Nada innovador puede surgir de estructuras tradicionales o caracterizadas por el verticalismo, la burocracia y la fragmentación".

¿Por qué invertir en innovación es urgente?

Nuestro objetivo es hacer brotar ideas originales a través de un proceso orgánico. Esto es: el equipo de una empresa comienza observando y analizando el contexto para predecir el futuro ya que la información resultante de esa etapa de investigación delinea un horizonte de innovación para la compañía que, a través de un posterior ejercicio creativo, diseña estrategias innovadoras 360°. La clave es: si un equipo comparte el diagnóstico sobre hacia dónde se está moviendo la sociedad y el mercado, es más fácil posteriormente arribar a un consenso de ideas sobre qué rol debería cumplir la empresa en ese escenario futuro, así como las acciones de mercado a implementar. Las ideas brotan desde las raíces de la organización en un proceso transversal, multidisciplinario y colectivo.

En escenarios de alta incertidumbre económica, política e incluso social, ¿es una oportunidad dorada para liderar en el largo plazo?

Cualquier estrategia de innovación debe ser diseñada con información estratégica sobre futuros comportamientos, valores, temores, deseos y demandas de las personas, para disminuir el margen de error. Claro que lo difícil es detectar esas señales heterogéneas y dispersas que están anticipando cambios. También las variables económicas y tecnológicas son claves. Sin embargo, la empresa debe tener en cuenta ese escenario futuro para poder trascenderlo e influir en su construcción. Para ello, la visión de una compañía es fundamental: hay que pasar de una actitud defensiva a una activa, de follower a líder. En este sentido, la dinámica e incertidumbre de un mercado son factores que deben ser incorporados para pensar en estrategias flexibles que se adapten a los cambios sin perder coherencia y sentido en el largo plazo.

¿En qué consiste la gestión de la innovación?

The Sprout es, ante todo, una filosofía que expresa nuestra visión sobre el tipo de innovación que requiere el siglo XXI. Como tal, es compatible con cualquier compañía que comparta esta mirada, independientemente del sector. Esos principios incluyen hackear el statu quo para imaginar horizontes de acción inéditos, desarrollar una perspectiva holística de la innovación integrando diferentes aspectos de la empresa, apostar a innovaciones radicales que cambien las reglas del juego, pensar en personas antes que en consumidores, proponer visiones poderosas que influyan en el futuro, aplicar procesos de trabajo colectivos y transdisciplinarios que construyan fuertes consensos internos sobre el camino a seguir, y convertir en rentable el ejercicio de la innovación.

¿Innovar implica, incluso, poner en jaque el modelo de negocios vigente?

La mayor dificultad es poder idear de un modo coherente, en términos conceptuales y funcionales, todos los componentes de lo que llamamos una esfera de valor. Esto incluye los productos y servicios así como la identidad de marca, comunicación y distribución, aunque también abarca diseñar los procesos y las alianzas con partners para garantizar a largo plazo los objetivos del plan de innovación. En no pocos casos el modelo de negocios debe ser asimismo repensado. En el mercado del siglo XXI es un requerimiento fundamental desarrollar una mirada holística de la innovación, o sea, una estrategia de mercado 360°. Si algunos de estos componentes falla, el conjunto de la estrategia pierde coherencia, fuerza y, como tal, efectividad.

"Una innovación por sí misma no es garantía de éxito a menos que logre empatizar profundamente con el público".

¿Qué peso tienen la cultura organizacional en el proceso de innovación?

¡Mucha! Nada innovador puede surgir de estructuras tradicionales o caracterizadas por el verticalismo, la burocracia y la fragmentación. Sin embargo, un proceso de innovación puede ser muy útil para repensar, en el camino, la dinámica de la organización e idear cambios que sean consecuentes con los nuevos objetivos que se desean conseguir. Una de las claves es generar consensos interdisciplinarios entre las diversas áreas de una empresa sobre el camino a seguir.

¿Cuáles son los errores fatales que cometen al innovar por innovar?

Detectamos que unos de los principales problemas que se generan en un proceso de innovación es cuando un área, generalmente el management, elabora un brief y lo baja verticalmente a las otras áreas, por lo cual cada una hace su interpretación y diseña estrategias aún sin estar convencidos. Se genera un gran teléfono descompuesto que impacta negativamente en la coherencia del proyecto. Por ello proponemos un proceso de trabajo donde los departamentos de management, marketing, investigación y diseño trabajan en conjunto desde el comienzo, analizando el entorno y proyectando un escenario. Sobre ese consenso en torno al diagnóstico se facilita un acuerdo respecto del camino a seguir, o sea, sobre la estrategia innovadora a aplicar que involucrará el esfuerzo activo de todas las áreas.

¿La innovación es garantía de éxito?

Una innovación por sí misma no es garantía de éxito a menos que logre empatizar profundamente con el público. Para ello es necesario tener una mirada muy lúcida del entorno y sus posibilidades de cambio, sentir l´air du temps para identificar qué propuestas pueden ser exitosas en el mediano y en el largo plazo. Es imprescindible preparar el terreno para que las personas logren conectar con el sentido y utilidad de una innovación. 

Comentarios1
piopio
piopio 30/05/2018 12:32:49

Y el nombre del libro cual es???

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