Las fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés) en el sector de la industria de seguros tomaron impulso de forma considerable en la primera mitad de este año. La tendencia se mantiene en alza: a nivel global, se espera que los operaciones de compra y venta continúen a un ritmo elevado, según el último análisis realizado por los especialistas del estudio internacional de abogados Clyde & Co.

Entre los más proclives a convertirse en un centro de actividad, se encuentran las empresas que buscan aumentar su escala y diversificación para hacer frente a los crecientes costos de regulación y los requisitos de capital, así como lograr balance más sólidos. Estas preocupaciones fueron también prioridad en la agenda de los ejecutivos de reaseguro reunidos en Monte Carlo, a principios de septiembre, para su tradicional cita anual.

Un buen año

Cabe recordar que el sector marca por estos días una década desde que estaba en su apogeo. Fueron los ataques del 11 de septiembre que marcaron un antes y un después. La destrucción de las Torres Gemelas en Nueva York, no sólo dio lugar a enormes pérdidas para la industria, sino también a grandes cambios en la forma en que opera y que todavía se están desarrollando hoy. Andrew Holderness, socio de Clyde & Co, resalta que el número de ofertas para operaciones de M&A disminuyó en los últimos dos años, pero que, durante el primer semestre de 2011, registró, con 290 ofertas, un aumento que se compara con las 250 que se contabilizaron en la segunda mitad de 2010. Por su parte, en Europa, el primer semestre de este año registró más ofertas que en todo el año pasado, indica el experto.

Es evidente que las fusiones y adquisiciones están en la agenda de las empresas de colocaciones, amplía. La razón: Los reguladores y los clientes están enfocados en buscar solidez y estabilidad. Esperamos ver un nivel de actividad sostenido y en todos los tipos de transacciones, comenta Holderness y agrega que el fenómeno se hizo especialmente evidente en el reaseguro. Un ejemplo es el crecimiento exponencial de la industria en un mercado como las Bermuda y que arrancó con la ola de nuevas empresas generadas tras el ataque a las Torres Gemelas.

Buenos augurios

La denominada clase de 2001, representó el volumen de capital fresco más importante que el segmento de reaseguro haya visto, de acuerdo a las estadísticas del mercado. Un cambio no menor es el volumen de capital que en estos años se hizo obligatorio para poder generarle la credibilidad y solidez necesarias a un nueva empresa: mientras que hace 10 años alcanzaban u$s 500 millones, esa cifra, hoy, ronda entre u$s 3.000 millones y u$s 5.000 millones.

Posibles obstáculos

La actual batalla por la reaseguradora caribeña, Transatlántic Re, es considerada por el sector bancario como un anticipo del aumento que experienciará el volumen de capital mínimo en el corto plazo y, por lo tanto, de un renovado proceso de consolidación en el sector. Mientras, otros creen que esto se verá obstaculizado por las pobres valoraciones con las que cuentan hoy las reaseguradoras.

Tanto es así que las acciones de muchas empresas cotizan hoy por debajo de su valor de liquidación. Lógicamente, debe haber una mayor consolidación. Pero también es cierto que las valoraciones límitan lo que las firmas pueden hacer si quieren utilizar sus acciones como moneda, dice Chris Klein, analista de Guy Carpenter, la división de Reaseguros de Marsh.