

En esta noticia
Las autoridades migratorias de Estados Unidos aplican controles estrictos sobre el estado físico de los pasaportes. Un daño común —pero decisivo— es que el documento se haya mojado, incluso de forma accidental.
Cuando esto ocurre, el país puede impedir la actualización, rechazar la renovación y retener el documento migratorio. La medida alcanza tanto a ciudadanos estadounidenses como a extranjeros que necesitan el documento para viajar o realizar trámites oficiales.
¿Por qué Estados Unidos impide actualizar y retiene pasaportes mojados?
Estados Unidos considera inválido cualquier pasaporte dañado por agua porque puede comprometer elementos clave de seguridad. El deterioro afecta la lectura de datos, la verificación de identidad y el funcionamiento del chip electrónico.
Por ese motivo, un pasaporte mojado no califica para renovación. En lugar de actualizarlo, la autoridad puede retener el documento y exigir un trámite nuevo desde cero, aun si el daño parece menor.

¿Qué deben hacer ciudadanos y extranjeros si su pasaporte se dañó con agua?
Si el pasaporte se mojó, no puede renovarse por correo ni en línea. El titular debe iniciar una solicitud de pasaporte nuevo y entregar el documento dañado como parte del proceso.
Las autoridades advierten que se considera daño por agua, entre otros casos:
- Páginas onduladas o pegadas
- Manchas, tinta corrida o decoloración
- Tapa deformada o blanda
- Problemas en la página de datos o el chip
En estos casos, el pasaporte puede quedar retenido mientras se completa el nuevo trámite correspondiente













