

En el estado de Nueva York, el Departamento de Bomberos aumentará las tarifas de traslados en ambulancia y de atención de emergencias en el lugar, en lo que representa el primer incremento desde mayo de 2023. La actualización marca un cambio relevante en un servicio clave del sistema de salud, cuyos costos no se modificaban desde hace casi dos años.
Esto se da en un contexto de ajustes y cambios en los contratos laborales de los paramédicos, algo que podría traer subas salariales en el próximo acuerdo gremial. En ese escenario, el aumento de tarifas también aparece como una forma de anticipar mayores costos operativos y garantizar el financiamiento del servicio sin afectar su funcionamiento.

Malas noticias para Nueva York: las ambulancias aumentan sus tarifas
Según lo comunicó el Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY), los traslados registrarán un aumento del 29% mientras que la atención de emergencia en el lugar trepará un 42%. Este ajuste impacta directamente en el costo base del servicio, que es el punto de partida sobre el que luego se suman otros cargos médicos según la complejidad del caso.
La Asociación Nacional de Ambulancias calcula que el valor de los traslados en ambulancias con equipo de soporte vital pasará de 1,385 a 1,793 dólares y que el servicio de atención en el lugar, en vez de costar 630 alcanzará los 896 dólares. A estos montos se les pueden agregar costos adicionales por millaje, suministros o intervenciones específicas, lo que eleva aún más la factura final.
Será mucho más caro ser atendido o llevado al hospital: la razón detrás de la decisión
Según el FDNY, esta medida responde al aumento de los costos y ayuda a compensar el gasto que supone para ciudad la prestación de estos servicios. En los últimos años, el sistema de emergencias enfrentó un encarecimiento sostenido en insumos médicos, mantenimiento de unidades y salarios del personal, lo que presiona las finanzas públicas.
A esto se suma una mayor demanda del servicio, especialmente tras la pandemia, que obligó a reforzar la capacidad operativa y mantener disponibilidad constante. Ese escenario genera un desequilibrio entre lo que cuesta sostener el sistema y lo que efectivamente se recupera a través de seguros y pagos de los pacientes.
El ajuste tarifario aparece como una herramienta para sostener la calidad y continuidad del servicio sin reducir cobertura.











