

Una ley del estado de Michigan ordena a los supermercados pagar hasta u$s 250 a los clientes que detecten un cobro incorrecto en la caja. La norma, conocida como “Scanner Law”, exige que el precio escaneado coincida con el exhibido en el estante o la etiqueta.
La legislación, oficialmente Shopping Reform and Modernization Act, fue promulgada en 2011 por el estado de Michigan. Su objetivo es proteger a los consumidores frente a errores de cobro en cadenas minoristas y comercios que exhiben precios mediante carteles, etiquetas electrónicas o stickers.
¿Qué establece la ley sobre el cobro incorrecto en el supermercado?
La norma indica que, si un producto se cobra a un precio mayor al exhibido, el comprador tiene derecho a reclamar la diferencia más un bono adicional. Ese bono equivale a diez veces la diferencia cobrada de más.
El monto del bono tiene un piso de u$s 1 y un techo de u$s 5 por reclamo. Si el comercio se niega a pagar, el cliente puede iniciar una demanda y obtener hasta u$s 250 en concepto de daños, además de u$s 300 por honorarios legales.
Requisitos para reclamar la diferencia
- Notificar al vendedor dentro de los 30 días posteriores a la compra
- Presentar el ticket o comprobante de la transacción
- Realizar el reclamo en persona o por escrito

¿Quiénes pueden reclamar los 250 dólares y qué productos quedan afuera?
El comercio tiene un plazo de dos días desde la notificación para devolver el dinero al cliente. Si no lo hace dentro de ese plazo, el comprador puede iniciar acciones legales para exigir el pago.
No todos los productos están cubiertos por el bono. Los artículos vendidos por peso o volumen sin envase, los alimentos preparados para consumo inmediato y los productos a granel quedan excluidos de esa compensación extra, aunque el cliente conserva el derecho al reembolso del monto cobrado de más.













