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El baño es uno de los ambientes del hogar que se deben limpiar con mayor frecuencia debido a que la presencia constante de agua, vapor y residuos generan el escenario ideal para la aparición de manchas y la acumulación de humedad y moho en las juntas de las baldosas.

Para combatir este tipo de suciedad existe un truco ampliamente utilizado para complementar la limpieza habitual de este ambiente y consiste en usar agua oxigenada y sal en los pisos.

¿Para qué sirve rociar agua oxigenada y sal en el piso del baño?

Rociar agua oxigenada y tirar sal en el piso del baño sirve para desprender residuos adheridos, como restos de jabón, suciedad incrustada y manchas superficiales.

Por un lado, el peróxido de hidrógeno actúa como oxidante y al entrar en contacto con la suciedad del piso del baño, libera oxígeno y se descompone en el agua. Por el otro, la sal funciona como un abrasivo suave por su textura granulada.

El baño es uno de los ambientes del hogar que se deben limpiar con mayor frecuencia debido a que la presencia constante de agua, vapor y residuos generan el escenario ideal para la aparición de manchas y la acumulación de humedad y moho en las juntas de las baldosas.
El baño es uno de los ambientes del hogar que se deben limpiar con mayor frecuencia debido a que la presencia constante de agua, vapor y residuos generan el escenario ideal para la aparición de manchas y la acumulación de humedad y moho en las juntas de las baldosas. Chat GPT | El Cronista USA

¿Cómo usar el truco de rociar agua oxigenada y sal en el piso del baño?

Para usar este truco de forma correcta, se necesita:

  • Agua oxigenada al 3%.
  • Sal de mesa o sal marina.
  • Cepillo de cerdas suaves o cepillo de dientes viejo.
  • Agua limpia.
  • Toalla o paño seco.

El primer paso es retirar la suciedad suelta como cabellos, polvo o residuos que puedan dificultar la limpieza. Luego, se debe colocar el agua oxigenada en un pulverizador y rociar sobre las juntas de las baldosas y las zonas más manchadas.

Posteriormente, se debe espolvorear una pequeña cantidad de sal y dejar actuar entre 10 y 15 minutos para que se aflojen manchas y residuos. Después usar un cepillo para fregar las zonas manchadas y retirar los restos con agua limpia. Por último, pasar una toalla o paño seco para evitar marcas de agua y reducir el riesgo de superficies resbaladizas.