

Fuente de fibra -tanto soluble como insoluble-, fósforo, tiamina, magnesio y zinc, la avena es un alimento sumamente popular no sólo por la versatilidad culinaria que ofrece, sino también por sus beneficios para la salud.
De acuerdo con la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard, los compuestos presentes en este tipo de grano, comúnmente utilizado para preparar desayunos, se asocian con diversos efectos positivos para la digestión y el colesterol, entre otros.
Qué efecto tiene en el cuerpo consumir avena
La institución destaca que uno de los principales beneficios de incluir avena en el día a día es su aporte de fibra soluble, que está presente como beta-glucano y puede ralentizar la digestión y aumentar la sensación de saciedad.
Además, se explica que la fibra de este alimento contribuye a unir los ácidos biliares ricos en colesterol del intestino, para transportarlos por el tracto digestivo y facilitar así que el cuerpo los elimine.
Por otra parte, cuando el grano de avena se consume entero también aporta compuestos fenólicos y fitoestrógenos que pueden actuar como antioxidantes y disminuir los efectos de la inflamación crónica que, como Harvard explica, se asocian a las enfermedades cardiovasculares y la diabetes.

Cómo preparar la avena para desayunar y aprovechar sus beneficios
Una de las recetas compartidas por la facultad propone preparar la avena por la noche, para levantarse con el desayuno listo. Los pasos son:
- Añadir 1/2 de avena no instantánea a un frasco mediano
- Sumar entre media taza y una taza de leche de vaca o vegetal
- Colocar 1/2 taza de fruta picada
- Se pueden añadir cucharadas de yogurt griego, algunas semillas de chía o lino, frutos secos o especias (opcional)
- Tapar el frasco y agitar hasta que todos los ingredientes se hayan mezclado
- Refrigerar durante la noche
“La avena se ablandará y la mezcla espesará hasta obtener una textura parecida a un pudin”, se indica.












