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En Estados Unidos, un número de tres cifras puede abrir o cerrar puertas: define si aprueban una tarjeta, un préstamo o incluso el alquiler de una vivienda.

El número es el credit score, y para quien recién llega al país entenderlo y empezar a construirlo cuanto antes marca una gran diferencia.

Qué es el credit score

El credit score (puntaje de crédito) es un número que resume el comportamiento financiero de una persona y le indica a bancos y prestamistas qué tan “riesgoso” es prestarle dinero. El modelo más usado es el FICO Score, que va de 300 a 850: cuanto más alto, mejor.

Ese puntaje influye en decisiones muy concretas del día a día: la aprobación de tarjetas de crédito, los préstamos de auto, el alquiler de una vivienda, las hipotecas y hasta la tasa de interés que te cobran.

Cómo se interpreta el puntaje

Como referencia general, los rangos del FICO Score suelen leerse así:

  • 300 a 579: pobre (difícil acceder a crédito o con tasas muy altas).
  • 580 a 669: regular (opciones limitadas).
  • 670 a 739: bueno (aceptable para la mayoría de los productos).
  • 740 a 799: muy bueno (mejores tasas y condiciones).
  • 800 a 850: excepcional (el menor riesgo percibido).
El credit score (puntaje de crédito) es un número que resume el comportamiento financiero de una persona.
El credit score (puntaje de crédito) es un número que resume el comportamiento financiero de una persona.Fuente: ShutterstockShutterstock

Qué factores componen el FICO Score

El puntaje no sale de un solo dato. Según FICO, el modelo pondera cinco factores con distinto peso:

  • Historial de pagos (35%): si pagaste tus cuentas a tiempo. Es el factor que más influye.
  • Montos adeudados / uso del crédito (30%): cuánto del límite disponible estás usando; conviene mantenerlo bajo.
  • Antigüedad del historial crediticio (15%): tiempo que llevan abiertas tus cuentas.
  • Nuevo crédito (10%): cuántas cuentas nuevas abriste o solicitaste en poco tiempo.
  • Combinación de créditos (10%): la variedad de productos que manejas (tarjetas, préstamos, etc.).

Cómo construir crédito desde cero

Para quien empieza sin historial, el camino habitual es:

  1. Abrir una cuenta bancaria, como base del resto de los trámites.
  2. Obtener una tarjeta de crédito asegurada (secured card), que funciona con un depósito en garantía y está pensada justamente para quienes no tienen historial.
  3. Usarla poco y mantener bajo el uso respecto del límite.
  4. Pagar siempre a tiempo y, de ser posible, el total del resumen.
  5. Revisar el reporte de crédito con regularidad para detectar errores.

Otra vía frecuente es convertirse en usuario autorizado de la tarjeta de un familiar con buen historial, lo que puede ayudar a empezar a construir puntaje.

¿Hace falta número de Seguro Social para construir crédito?

No necesariamente. Se puede empezar a construir crédito con un ITIN (el número de identificación fiscal para quienes no tienen Seguro Social), aunque no todas las entidades lo aceptan para todos sus productos. La clave es buscar bancos o cooperativas que trabajen con ITIN y que reporten la actividad a los burós de crédito.