El presidente Yamandú Orsi calificó como “un homenaje a un compromiso histórico de Uruguay” la ceremonia que conmemora los 80 años de la relación del país con el Banco Mundial.

En su alocución recordó que Uruguay fue uno de los primeros en adherir a la iniciativa posbélica y defendió el multilateralismo como vía para enfrentar desafíos actuales, agradeciendo la presencia del exsecretario general del BID, Enrique Iglesias, entre otras autoridades.

Orsi remarcó que el primer acuerdo de cooperación con el organismo data de la década de 1950 y sirvió para la ampliación de la red eléctrica y de telefonía, hitos que —dijo— deben ser honrados para orientar las políticas públicas presentes. En esa línea, vinculó la conmemoración con la necesidad de avanzar en proyectos que modernicen la infraestructura y potencien la inserción internacional del país.

El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, afirmó que Uruguay dispone ahora de margen para centrar su gestión en reformas microeconómicas destinadas a acelerar el crecimiento y mejorar la competitividad, tras un período en que la prioridad fue la estabilidad macroeconómica y la restauración de la confianza internacional.

Susana Cordeiro, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, destacó que la competitividad es una agenda integral que combina capital humano, tecnología, financiamiento, infraestructura, apertura e innovación. Señaló además que el proyecto de ley de competitividad y reducción del costo de vida presentado por el gobierno es “un paso clave” que traslada el diagnóstico a una hoja de ruta concreta.

Cordeiro valoró la aprobación en el Senado como una señal positiva y subrayó la tradición uruguaya de diálogo y construcción de consensos, elementos que —dijo— deben preservarse para garantizar el éxito de las reformas. El acto reunió a expresidentes y exministros de Economía y Finanzas, poniendo en relieve el carácter institucional y de largo plazo de la relación con el organismo.