

El presidente Yamandú Orsi y la ministra de Salud, Cristina Lustemberg, anunciaron en conferencia de prensa la incorporación de 12 nuevos medicamentos al Formulario Terapéutico de Medicamentos (FTM), la lista obligatoria que deben ofrecer todos los prestadores de salud del paíss, tanto ASSE como las mutualistas y los seguros privados.
La medida, que se implementará en tres etapas entre setiembre y noviembre de 2026, busca ampliar el acceso a tratamientos de alto costo mediante un sistema de ticket regulado y de bajo precio.
Lustemberg destacó que, en varios casos, se trata de medicamentos costosos que serán adquiribles en sucesivas etapas pagando un ticket “en el entorno de los 300 pesos”, lo que, según el gobierno, permitirá que “miles de ciudadanos” accedan a terapias hasta ahora menos disponibles.
Entre los beneficiados, la ministra mencionó explícitamente a personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), estimada en unas 300.000 personas en el país, que podrán acceder a fármacos indicados por neumología o medicina interna.
La incorporación se realizará en tres etapas: en setiembre de 2026 (Etapa I) se suman empagliflozina y/o dapagliflozina —indicadas para enfermedad renal crónica con filtrado glomerular menor a 75 y/o proteinuria, insuficiencia cardíaca y diabetes tipo II—, el broncodilatador tiotropio para EPOC, gel LAT, labetalol oral para hipertensión en el embarazo y reemplazo nicotínico para apoyo al control del tabaquismo. En octubre (Etapa II) entrarán dienogest (para endometriosis), fosfomicina oral para cistitis aguda no complicada y profilaxis en biopsia de próstata, piperacilina/tazobactam para infecciones graves de uso sanatorial según prescripción del PROA, y cinacalcet para hiperparatiroidismo primario y secundario. Finalmente, en noviembre (Etapa III) se incorporarán tenofovir para hepatitis B (vía medicina interna o infectología), linezolid y tigeciclina para infecciones graves o complejas cuando no existan alternativas terapéuticas, bajo el marco del PROA.
El PROA (Programa de Optimización del Uso de Antimicrobianos) aparece como criterio central para la inclusión y uso de ciertos antibióticos de amplio espectro —como piperacilina/tazobactam, linezolid y tigeciclina— cuyo empleo estará restringido a situaciones graves y a indicaciones especializadas para evitar la resistencia antimicrobiana.
Para el sector público y privado, la medida implica la obligación de garantizar la disponibilidad de estos medicamentos en las farmacias de los prestadores con el ticket común, lo que según el presidente Orsi permite ampliar el acceso sin representar un aumento en los costos totales del sistema. Las autoridades sostienen que la iniciativa busca equilibrar la equidad en el acceso con la sostenibilidad financiera y el uso responsable de fármacos.
Reacciones y próximos pasos
La incorporación será clave para pacientes con dolencias crónicas y condiciones agudas complejas. Organizaciones de pacientes y sociedades científicas esperan detalles operativos: cómo se regulará exactamente el ticket por fármaco, la logística de provisión en las diferentes redes de prestadores y los criterios clínicos para prescripción y dispensación, especialmente en el caso de medicamentos que requieren indicación por especialistas. También se espera que el ministerio publique protocolos o guías actualizadas asociadas al FTM y al uso de antibióticos de reserva.












