La Intendencia de Canelones implementó un sistema de cámaras de videovigilancia para combatir los vertidos ilegales que durante años convirtieron sectores del departamento en basurales endémicos.

Según Michael Zínola, director de Gestión Ambiental, la tecnología permitió identificar infracciones y comenzar a sancionar a responsables: hasta el momento se aplicaron 15 multas y se registraron más de 90 vehículos en la base de datos municipal.

Cuando una cámara detecta una irregularidad, el vehículo o la persona vinculada ingresa a un registro interno de la comuna; luego se notifica formalmente al presunto infractor, que dispone de seis días para presentar descargos. Si no reconoce la falta, la Intendencia procede a sancionar a través de la matrícula, con el material filmado como prueba documental en el expediente administrativo.

Las multas previstas van de 5 a 50 unidades reajustables —equivalentes actualmente a entre $9.704 y $97.039—; en el caso de vehículos de gran porte, como camiones, la normativa establece la notificación y la aplicación directa de la sanción mínima de 5 UR. Zínola señaló que algunos contribuyentes han pagado al contado y otros acordaron convenios de pago con la comuna.

La medida ya muestra resultados concretos: tras la instalación de cámaras se erradicaron basurales que eran crónicos, entre ellos el de Pinamar Norte, del que se retiraron alrededor de 70 camiones de residuos. La acción combinada de fiscalización y sanción busca desalentar la reiteración, y por eso la Intendencia prevé endurecer controles si persiste la reincidencia.

Organizaciones vecinales y autoridades locales observan con interés el seguimiento del registro de infractores, que funciona también como herramienta preventiva: la inclusión en la base de datos genera notificaciones y antecedente para multas futuras. Para la Intendencia, el desafío es mantener la vigilancia y complementar las sanciones con campañas de concientización y alternativas para la correcta disposición de residuos.