PUERTOS

Hay grandes desafíos para los puertos en la pospandemia

Ricardo Sánchez, Oficial Sénior de Asuntos Económicos, División de Comercio Internacional e Integración de la CEPAL, propuso un punteo con los principales temas a considerar en esta nueva etapa que se inicia

 El proceso de cambio e innovación de la industria portuaria es un fenómeno mundial con el que el Caribe y América Latina están identificados. Sin embargo, se advierte que el ritmo de cambio e innovación no es homogéneo a lo largo de toda la región. Algunos puertos son actualmente líderes en ese proceso, mientras que otros se encuentran más demorados.

Ricardo Sánchez, Oficial Sénior de Asuntos Económicos, División de Comercio Internacional e Integración de la CEPAL, presentó un completo informe durante el XXIX Congreso Latinoamericano de Puertos de la Asociación de Autoridades Portuarias Americanas (AAPA). El objetivo fue proponer algunos elementos de reflexión que permitan asumir, de cara al futuro, una estructura de desafíos que colaboren a acelerar el ritmo de innovación y cambio que la industria portuaria regional necesita para dar un salto de calidad. Ello requiere de un esfuerzo de la comunidad a la que pertenece, tanto de las autoridades, como de las empresas y de la sociedad.

A la hora de hacer un punteo de los desafíos de cara al futuro, Sánchez destacó:

La expansión de la actividad comercial en sí misma, tanto en la línea tradicional del negocio portuario como en la captura de nuevas áreas de negocio que se pueden integrar a los puertos, incluyendo servicios e incluso las manufacturas.

• En el sentido de lo anterior, las operaciones de trasbordos de contenedores son de interés prioritario para los países, por tratarse de una actividad de exportación de servicios: es de interés para los terminales como para la economía del país.

• El avance hacia un mayor comercio intrarregional, que podrá crecer en el futuro por las condiciones actuales del shipping, y el re-shoring, que no es solamente la reinstalación de grandes plantas manufactureras desde Asia a América Latina o el Caribe, sino también es oportunidad para la pequeña y mediana empresa. Se trata de aprovechar la cercanía y los menores fletes internos de la región para diversificar la producción y las ventas a los mercados de América del Norte, pero también internamente.

• Es imprescindible lograr mejoras en los puertos, el amplio apoyo de los gobiernos, y cambiar la cultura del negocio.

• Desarrollo de negocios para una mejor integración de la cadena de suministro entera, es una enorme oportunidad para los puertos y las terminales.

• El desarrollo del negocio de la energía limpia, el hidrógeno verde y otras fuentes de generación energética.

• Las autoridades deberán procurar que exista una institucionalidad local capaz de educar a técnicos y profesionales que puedan aprender las habilidades necesarias para el re-shoring: el perfeccionamiento de técnicos y profesionales, capaces de abordar los nuevos desafíos, además de cerrar las brechas y los temores al cambio, permiten generar un círculo virtuoso del empleo local, el crecimiento y un apoyo cierto a la economía local. Además de entender bien los desafíos, lo más importante es la acción.

• Los puertos han de tener un rol más activo en la visión estratégica de los países, que hay que ayudar a construir, y que se requiere tanto en la asignación de prioridades de inversión pública como en la generación de mejores incentivos para aprovechar las oportunidades.

• Se necesita de un sector privado más integrado y colaborativo, que acepte y adopte la innovación, y esté dispuesto a cambiar la cultura corporativa; y de un mejor entendimiento público privado, con un ánimo asociativo más proactivo y propositivo.

• La integración con la comunidad portuaria, con la ciudad que alberga al puerto, con los trabajadores y con la protección continua al medioambiente y a la naturaleza circundante son claves para puertos modernos, como son hacia los que se encamina un número creciente de aquellos en las Américas.

• El futuro desafía a puertos y terminales con la necesidad de una mayor cooperación, mejor capacidad técnica y mayor estabilidad de las políticas.

• Con relación a la especial relación entre las líneas y las terminales, es preciso alcanzar acuerdos de largo plazo que brinden previsibilidad a las partes, basadas en soluciones con criterios de ajuste de tarifas asociado a las mejoras de la tasa de crecimiento compuesto de las operaciones en períodos de tiempo determinados.

Para todo ello... ¡hay que cambiar la visión pública de los puertos y la cadena de suministro!

• En resumen, estamos hablando de un cambio de paradigma, necesario para que los esfuerzos que se desarrollen a futuro contribuyan a resolver la ausencia de una visión integrada del transporte y la logística, como los problemas de conectividad nacional y regional, y con ello se mejore la competitividad y productividad de las economías;

• El nuevo paradigma apunta hacia una mayor previsibilidad y reglas claras para el funcionamiento de los puertos. El respeto a los derechos de las partes, y al ciclo de las concesiones, es clave para atraer inversiones, sean locales o internacionales, en mejores condiciones financieras.

• La estabilidad y razonabilidad tributarias van en el mismo sentido.

• Los contratos con concesionarios y permisionarios han de ser de una mayor flexibilidad con respecto a los actuales. En los nuevos contratos es preciso revisar los criterios para establecer regalías, cánones o contraprestaciones, tendientes a respetar la equidad y el reconocimiento a las distintas realidades del core business de cada terminal.

• La acción público-privada busca alcanzar, para las APP, un régimen de relación basado en incentivos, más que en las tradicionales herramientas prescriptivas. Tal régimen debe estar sustentado en adecuados mecanismos de control, salvaguarda de intereses y resolución de diferendos. El fin último por sostener, siempre, es que el mejor funcionamiento de los puertos (y la cadena de suministro) tiene un beneficio palpable en una mayor productividad y competitividad, y en crecimiento económico.

• La promoción y defensa de la sana competencia es insoslayable a tales fines.

• A estos fines... ¿sería útil convocar a una instancia conjunta entre el gobierno y las empresas, con el apoyo de los organismos internacionales, para discutir las grandes líneas estratégicas de acción, tendientes a atender debidamente los desafíos del futuro de los puertos y la cadena integrada de suministros?

Respecto a los factores clave para tener en cuente, el especialista de la CEPAL enumeró entre otros decarbonización y mayor cuidado ambiental, facilitación del comercio y transporte, fuerza laboral, digitalización y nuevas tecnologías, institucionalidad y gobernanza, factores regulatorios, accesos náuticos y terrestres, conectividad interior y exterior, entorno social, condiciones de estabilidad, financiamiento, toma decisiones, escasez de datos y análisis, un mejor ánimo hacia la cooperación horizontal en la industria, visión estratégica, consenso político, una nueva gobernanza portuaria, relación puerto - ciudad, gestión del riesgo, rol del estado, marcos legales y rol de las APP, estabilidad y calidad del funcionariado, y estándares éticos y de responsabilidad, social y territorial.

El informe completo en: www.aapalatinoamerica.com/images/2021/blog/postcovid.pdf

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