Inversiones

El único sector que le ganó a la crisis con un "veranito": qué empresas hicieron plata

Las pymes del rubro buscan recuperar terreno a caballo de un tipo de cambio, más el temor a contagios en el avión o en el exterior, que impulsó a muchos a veranear en el país.

Siempre que llovió paró, dice el dicho. En este caso, la lluvia, que atormentó a los empresarios turísticos durante la pandemia, ahogó a muchos. Según los datos de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (Fehgra), las restricciones sanitarias destruyeron más de 13.000 pymes hoteleras y gastronómicas.

El sol trajo buenas noticias: las cámaras y empresarios del sector aseguran que están viviendo una de las mejores temporadas de los últimos años, incluidas las de antes de que llegara el Covid.

"Este verano le trajo alivio a nuestro sector, con buena ocupación hotelera en destinos turísticos de distintas regiones del país. La Costa Atlántica y la Patagonia fueron muy elegidas, pero también se destacan destinos de Córdoba, Cuyo, del Norte y del Litoral", destaca el presidente de Fehgra, Fernando Desbots.

"Hay destinos, como Bariloche, en los que estamos trabajando con una ocupación del 94% y una temporada mejor que la de 2019", coincide Arturo Navarro, Ceo de Aadesa, una firma especializada en management hotelero, con una cartera de 20 establecimientos en todo el país.

En algunos puntos de la Costa Atlántica está siendo difícil encontrar alojamiento. Nelson Valimbri, presidente del apart Ville Saint Germain y del Golf Club de Cariló asegura que enero fue récord, aun comparándolo con el mundo pre-Covid. "2021, cuando se abrió la actividad, también fue muy bueno, pero este comienzo de 2022 es mucho mejor", aseguró. El buen verano impulsó a su empresa a seguir insistiendo con un proyecto prepandemia, un cinco estrellas en el Golf.

Los especialistas señalan varias razones detrás del alineamiento de planetas. Hay un componente psicológico ligado a la necesidad de salir y viajar, que ya estaba presente el año pasado, pero al que en este año se le suma una suerte de pérdida del miedo.

"La gente se acostumbró a convivir con el virus, lo que no significa que no se cuide. Todo lo contrario, las medidas de seguridad o la confianza en el operador pueden decidir una estadía", explica Valimbri.

Este año en su apart decidieron incorporar más medidas sanitarias, como cañones de ozono para desinfectar las cabañas y toallas y controles remotos sellados al vacío.

"El aspecto sanitario es un elemento definitorio para elegir un establecimiento u otro. Y eso se nota mucho en las consultas", explica Alejandro Kobelt, secretario de la Asociación Hotelera y Gastronómica del Valle de Calamuchita, en Córdoba.

A pesar de que la variante Omicrón causó algunas reprogramaciones, el dirigente asegura que la temporada arrancó con números comparables a cualquiera de los mejores eneros de la prepandemia.

Temporada alta

La Patagonia y la costa son los más beneficiados por el boom de turismo interno. "Si todo continúa así, va a ser una temporada récord. En enero la ocupación promedio fue del 95%, con picos de 100%. Comparando con enero de 2020, antes de que se desatara la pandemia estábamos a un 74%", aseguró Gustavo Simieli, secretario de Turismo de Esquel. El sector en la ciudad chubutense, como en casi todo el país, está conformado en su mayoría por pymes.

"Un 90% de nuestros operadores son empresas pequeñas y familiars. Es la actividad económica con mayor atomización, por eso el impacto de la pandemia fue tan fuerte", admite Marcelo Lietti, vicepresidente de la Agencia de Desarrollo Ushuaia Bureau y miembro de la Cámara de Turismo de Tierra del Fuego. La ciudad del Fin del Mundo estuvo entre los tres destinos más elegidos del Programa PreViaje.

La iniciativa del Ministerio de Turismo devuelve la mitad del viaje en créditos en la tarjeta para viajes contratados en 2021. "Tuvo muchísima importancia para la reactivación", destaca Desbots. Fehgra y el resto de las cámaras del sector, piden que el programa, que terminó el 31 de diciembre, vuelva durante 2022. "Sería indispensable que tenga nuevas ediciones orientadas a las temperadas bajas o a impulsar determinados destinos turísticos", afirma el dirigente.

El PreViaje tiene un actor principal: el turista argentino. Con parte de las fronteras cerradas y restricciones sanitarias aún vigentes, los turistas extranjeros se contaron con los dedos de las manos. En contrapartida, muchos de los argentinos que vacacionaban en el exterior empezaron a mirar con otros ojos a los destinos nacionales.

Cierta reticencia a viajar en avión y contagiarse, el miedo a quedar varado meses en otro país ante un eventual cierre de fronteras y un tipo de cambio desfavorable fueron algunas de las razones que impulsaron los viajes de cabotaje.

El cambio de público implicó una nueva gimnasia. "Hubo que ofrecerles a los argentinos el servicio al que estaban acostumbrados en el exterior", explica Valimbri.

Los cambios de hábitos de la cuarentena les fueron dando letra. El home office dio una flexibilidad inédita. "Comenzamos por poner 100 megas de fibra óptica en cada cabaña, para que asegurar la conectividad. Y tenemos mucha gente que alarga su estadía y trabaja desde acá", agrega.

Las vacaciones más largas rompieron la tendencia de las escapadas exprés pre pandemia. También los viajes en burbuja de amigos o familia y el auto, como medio de transporte principal. Aadesa creó un programa con sus clientes, de pool de alojamiento.

"Los turistas reservan un número equis de noches, independientemente de donde las pasen. Entonces si vienen en viaje por la Patagonia, pueden descansar en Neuquén o si se quieren quedar otro día en La Angostura, no están atados a un esquema cerrado", dice Navarro.

En Esquel muchos operadores fuertes en los tours de extranjeros también se reconvirtieron al modo interno. "Pasó con los lodges de pesca, que hicieron una muy buena campaña en el país. También surgieron muchas alternativas de turismo al aire libre y deportivo, una tendencia que va a quedar aún sin pandemia", apunta Simieli

La caída de reservas extranjeras hizo que la reactivación no se sintiera igual en todos los destinos. "Buenos Aires es una de las plazas donde más se siente. Estamos al 50/60% con tarifas más bajas que en la prepandemia", dice Navarro.

En el caso de Ushuaia, el turismo extranjero "sigue siendo extremadamente bajo para los estándares de la ciudad, más aún cuando un porcentaje importante del flujo de extranjeros arriban a nuestro destino por medio de cruceros", resume Lietti.

La situación -afirma- afecta fuertemente a las empresas que todavía siguen manteniendo sus estructuras de personal a la espera que esto mejore. "Nuestro anhelo próximo es volver a tener una temporada con altos porcentajes de ocupación en el invierno 2022 y que comience a normalizarse el arribo de cruceros lo que sin dudas impactará positivamente en los porcentajes de ocupación para la temporada 2022-2023".

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