Networking

Se virtualizaron con la pandemia y ahora logran que las pymes tripliquen sus ingresos

Con BNI Argentina, una empresa de networking con presencia internacional, muchas empresas encontraron la forma de reinventarse, expandirse y sortear la crisis

La pandemia puso patas arriba al mundo y tanto pymes como empresarios argentinos se vieron en la necesidad de replantear sus modelos de negocio o buscar nuevas oportunidades para sobrevivir. Frente a este contexto, la red de networking BNI se convirtió en un gran aliado para impulsar esos cambios.

BNI es una organización que permite a empresarios pyme y profesionales independientes establecer relaciones e intercambiar referencias para desarrollar negocios. Semana a semana, los 400 miembros que hoy conforman la red se reúnen de forma autogestionada en 18 grupos de 20 a 40 personas provenientes de diferentes rubros.

"Antes de la pandemia, las reuniones se hacían en confiterías u hoteles. Ahora es todo virtual y más adelante creo que vamos a optar por hacer tres sesiones virtuales y una presencial cada mes", cuenta Gabriel Rojchman, director de BNI Argentina.

La red, a la que se puede acceder con una cuota anual de $60.000 y aprobando una serie entrevistas, logró internacionalizar su servicio al tiempo que sus miembros revalorizaron las conexiones. "Las capacitaciones que antes eran locales, ahora son mundiales. Y todas las pymes, de un día para el otro, tuvieron la opción de contactar a potenciales clientes y socios en 75 países. Eso fue una explosión", asegura Rojchman.

Según los datos relevados por la compañía, la cantidad de negocios concretados en 2020 fue un 50% mayor a la de 2019 mientras que, en promedio, los ingresos de sus integrantes se triplicaron.Como resultado del éxito, al igual que sus miembros, BNI planea ampliarse. Además de las sub-franquicias que tienen en Buenos Aires, Córdoba y Rosario, esperan abrir otras 12 y sumar 1.000 miembros.



Reinventarse en tiempos de crisis

Gabriela Silicani es organizadora de eventos y Nicolás Mancinelli trabaja en sonido e iluminación. Ante las restricciones prolongadas, ambos decidieron cambiar su modelo de negocios con una propuesta diferente: diseñaron Givers Game, una empresa que ofrece salas de escape virtuales con el fin de motivar y trabajar la integración de los equipos de trabajo.

Todo comenzó con la referencia que hizo un miembro de BNI a una firma interesada en implementar alguna iniciativa novedosa para sus reuniones de equipo. Siciliani presentó su propuesta y, una vez aceptada, convocó a Mancinelli para dar forma a la idea en formato digital.

La dupla, que se conocía de la red de Rosario y trabajaba junta en los eventos presenciales, tuvo éxito en su primera experiencia y eso los motivó a expandirse. Con menos de un año en esta aventura ya suman clientes en países como Malasia, Inglaterra, Estados Unidos, Chile, Guatemala Perú, Colombia, México, España, entre otros.

"Aunque hubiera sido posible llegar a este objetivo de forma tradicional, la red nos ayudó a alcanzarlo mucho más rápido pudiendo adaptar nuestro producto a diferentes culturas", resalta Siciliani. Con una inversión inicial de $200.000, Givers Game ya logró cuadruplicar su facturación en los últimos meses y proyectan recaudar unos $2.000.000 en un año.

Alianzas que derriban fronteras

Si para los rosarinos la pandemia funcionó como empujón para dar un giro, en el caso de Ariel Ré, la cuarentena implicó una sobredemanda que lo animó a internacionalizarse.

Físico de formación, Ré hizo carrera en el ámbito privado y en 2005 fundó Kinkaya, una compañía de soluciones informáticas. Hacia 2018, el empresario decidió generar un sistema de alianzas bajo el modelo de crowdsourcing junto a Guillermo Baruh, CEO de FYGS, una empresa del mismo rubro y Fernando Scapin, consultor especializado en ventas. Bautizaron a esta joint venture con el nombre Ikyo Group.

Actualmente, el grupo brinda servicios de mesa de ayuda al usuario final, instalación y administración de servidores en los entornos Windows, Linux y Unix, soluciones de virtualización con VMWare o Hyper-V, centrales telefónicas IP, soluciones de impresión, cableado de redes y de cámaras de seguridad.

"En los primeros meses de aislamiento nos dimos cuenta que tan necesarios éramos para nuestros clientes y priorizamos dar servicio para que todos los empleados puedan conectarse remotamente a los servidores de sus empresas", cuenta Ré, quien entendió que debía diversificar sus ingresos para paliar los retrasos en los pagos de sus clientes en crisis.

A finales del 2020, en el marco de un encuentro virtual con miembros de BNI provenientes de Argentina, Uruguay, Chile, México, Perú, Ecuador y Costa Rica, Ikyo Group logró conformar una comunidad que le permitió incorporar talento y brindar servicios en otros países a través de este sistema de alianzas estratégicas.

Desde que inició la pandemia, la empresa alcanzó una facturación de 10 millones de pesos y consiguió sumar un 50% más de clientes. Además, está en tratativas con una firma de seguridad informática peruana para contar con una oficina en ese país. "Antes de la pandemia mi visión era ser referente tecnológico en Iberoamérica aunque no lo creyera posible. Ahora lo logré", expresa Ré.

Por Yasmín González Blanco

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